El LIBRO DE JOB

 

ESQUEMA

  1. PRÓLOGO (tres enfoques)
  2. INTRODUCCIÓN
    1. Características generales
    2. Ocasión y finalidad
    3. Contenido
    4. El libro en el NT y en la Tradición
    5. Características literarias
    6. Una propuesta de estructuración
  3. ANEXOS:
    1. Los precursores de Job
    2. Símbolos e imágenes logrados
    3.  

  4.  
  5. COMENTARIO EXEGÉTICO

     

    1. 1. Prólogo en prosa (1-2)
    1. 2. Acto de fe la 5ª respuesta de Job (19,1-29)
    2. 3. Lamentación de Job (29-31)
    3. 4. Discurso del Señor (38,1-42,6)
    4. 5. Epílogo en prosa (42,7-17)

CFR. TODO EL TEXTO BÍBLICO

 

 

PRÓLOGO

  • En el trasfondo del libro de Proverbios vimos como latía la intuición del principio de retribución: quien practica la justicia se verá colmado de bienes y quien persigue la maldad se acarreará desgracias. Pero, se pregunta ahora en este libro ¿sucede así realmente en todos los casos? Job responderá sin ambages que no. Dejarse conducir por los consejos de la sabiduría es el único modo de dar sentido a la existencia, pero Job añade un aspecto crucial a la enseñanza de los sabios, al afirmar que: LA GRATUIDAD, AMAR DESINTERESADAMENTE, ES EL TRASFONDO QUE DA VERDADERA CONSISTENCIA A LA VIDA Y LA LLENA DE SENTIDO VERDADERAMENTE. Ama quien ama gratuitamente; es decir, ama quien ama sin esperar a cambio beneficios materiales. Job en la escuela del sufrimiento y la ruina de esta vida ha aprendido que Dios actúa también en esas circunstancias y que nunca nos abandona; sabe que Dios vela por él y no duda en amarle sin esperar una recompensa aquí pues sabe que su paga es la amistad con el Señor.

Un enfoque histórico del libro de Job: la prueba del exilio.

  • La caracterización de Job es pareja a la de los patriarcas. Los relatos patriarcales evocan el tiempo en que Israel era un país feliz y próspero. La idealización de la figura de Job, asimilándolo a los patriarcas por su riqueza, simboliza también la época en que Israel era una nación floreciente. La época de David y Salomón refleja el esplendor israelita. Sin embargo el gozo fue breve. Las guerras civiles, las invasiones y el desgobierno sumieron a Israel en la miseria. La figura de Job, arruinado en sus bienes, que rasgó sus vestiduras y se rapó la cabeza (Job 1,20), evoca a Israel empobrecido y acosado (quizá por el rey Nabucodonosor 2 Re 24,1-4). Nabucodonosor atacó Jerusalén en tres ocasiones (597, 587 y 582) llevándose a muchos israelitas deportados a Babilonia; el rey dejó a Israel como el viento, el rayo, el saqueo de los sabeos y caldeos a Job (Job 1,13-19). Pero no se limitó a desbastar Israel como tampoco Satán, sino que lo hirió con "una llaga maligna" (Job 2,7); efectivamente al destruir el Templo y deportarlo los israelitas se preguntarían: ¿Qué paso con la promesa de dios a Abrahán? Yo haré de ti un gran pueblo, te bendeciré y haré famoso tu nombre (Gen 12,2) y al ver su dinastía destrozada diría ¿dónde está la palabra dada por Dios a David? Tu dinastía y tu reino subsistirán para siempre ante mi (2 Sam 7,16). De hecho durante el exilio muchos israelitas abandonaron su religión y veneraron a los dioses babilónicos. Sin embargo, un pequeño grupo permaneció fiel al Dios que había bendecido a Abrahán y afianzado a David. Este grupo lo había perdido todo (templo, rey y tierra), estaba desnudo: desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó (Job 1,21). Sin embargo, en la cruz del exilio, este pequeño grupo confió en el Señor. Este resto, machacado, creía que la victoria radicaba en la fidelidad a Dios: despreciado, rechazado por los hombres, abrumado de dolores y familiarizado con el sufrimiento... Después de una vida de aflicción comprenderá que no ha vivido en vano (Is 53,3.11).

  • Pero un día terminó el exilio. El rey persa Ciro el Grande publicó un edicto (538 a.C.) permitiendo regresar a los desterrados a su patria, pero también a estos les tocó sufrir y no fue tan fácil; tuvieron que conformarse con ser una pequeña provincia situada en el extremo del imperio y además no fueron bien aceptados en su propia patria. Quizás los paganos dirían a los miembros del grupo fiel que llegaba lo mismo que la mujer de Job decía a su marido: ¿Todavía perseveras en tu rectitud? ¡Maldice a Dios y muérete! (Job 2,9) ¿Qué respuesta podían dar los fieles israelitas? Seguramente ninguna mejor que la de Job: Si se acepta de Dios el bien ¿no habremos de aceptar también el mal? (Job 2,10). Job es la imagen de Israel que sufre y soporta la indiferencia.

  • Quizás la clave de la interpretación este en la noción de PRUEBA que pretende restablecer la RELACIÓN PERSONAL DE AMISTAD. Antes de la PRUEBA su RELACIÓN con Dios se limitaba a RITOS de purificación de sus hijos y al ofrecimiento de holocaustos (Job 1,5). Y ¿dónde quedaba su RELACIÓN PERSONAL con Dios? Sólo la prueba del sufrimiento hace que Job exija al Señor un encuentro personal: Pero yo quiero hablar al Poderoso (13,3). Tras el encuentro su relación con el Señor se fundamentará en la relación personal: te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos (Job 42,5). La PRUEBA DEL EXILIO ha restablecido la relación personal entre Dios y Job.

  • Amar en tiempo de luz genera fe, pero amar en tiempo de oscuridad engendra esperanza. Tanto Job como Israel aprendieron a abrirse en esas duras circunstancias a la esperanza por medio de su RELACIÓN PERSONAL DE AMISTAD CON DIOS.

Otro enfoque del libro de Job: el sufrimiento ocasión privilegiada para el encuentro personal entre Dios y el hombre.

  • Las guerras, las catástrofes y las enfermedades son los males que sufre el hombre. Job tuvo experiencia de estos tres males y gritó: el hombre, nacido de mujer, corto de días y lleno de zozobras (Job 14,1). El sufrimiento humano es un misterio. Job nos vendrá a decir que este misterio es el ámbito, el lugar, el tiempo, la ocasión privilegiada donde acontece el encuentro personal entre Dios y el ser humano. Con Jesucristo (ver más adelante) se revelará en verdadero misterio del dolor.

    • El NT nos descubrirá como en el sufrimiento se entrecruzan dos grandes ocasiones: la ocasión del Hijo de Dios quien mediante el sufrimiento se sintió plenamente humano (He aquí al hombre) y la ocasión del hombre quien a través del sufrimiento llaga a identificarse con Jesús en la pasión (completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo).

  • Podría pensarse que el interés de Dios en llamar la atención de satán sobre Job era simplemente un modo de llevar adelante el relato. Parece que no. Se dice con frecuencia que la clave teológica del prólogo debe buscarse en 1,9, en la pregunta de satán: ¿Teme Job a Dios por nada?. Ciertamente es el detonante de la acción que se desarrolla. Se trata de una cuestión de fondo muy importante: ¿Cuánto amor a uno mismo se oculta tras el amor a Dios? Sin embargo este problema no se menciona en el epílogo ¿Es que no es la clave del texto? ¿No se trata de lo esencial de libro? Pero aunque no se menciona la cuestión al recaer la atención sobre la noción de PRUEBA, y aparecer esta como la única posibilidad de saber si Job es realmente justo, es decir, si realmente ES AMIGO DE DIOS (la prueba pondrá sin duda a la vista la naturaleza de la relación de Job con Dios) se está dando la respuesta a esta cuestión esencial.

  • Efectivamente, entonces descubrimos que el problema planteado a la teología de la retribución sobre si el sufrimiento es merecido o no, de si Dios es justo o no, o del sentido de la vida cuando se vive sufriendo pasan a ser secundarios aunque no carezcan de importancia, y se descubre una Providencia de Dios más profunda que la mera retribución. Se trata de una retribución más amorosa que justa, de una providencia amorosa, el amor es libre, no esta condicionado. Es mucho más. El amor es un DON, no una DEUDA.

  • En cierto sentido Job representa a todo Israel y a todos nosotros cuando miramos a Dios como al "Dios debe" y se nos olvida el "hágase tu voluntad". Es evidente que para el autor no existe esta posibilidad porque sino habría terminado la historia aquí, es precisamente el no captar esta respuesta como evidente lo que permite seguir el relato y mantener la atención del lector para descubrir al final la solución. Los amigos se sitúan al margen del problema de fondo, todo lo que dicen es verdad pero no ESCUCHAN el problema realmente, y por eso no escuchan a Dios tampoco. La respuesta correcta sería: "debes amar" a Dios también en el sufrimiento. Job tampoco da esta respuesta el está herido y piensa que nos es justo lo que le pasa y reta a Dios: tampoco ha entendido que "debe amar" a Dios por encima de la situación que padece. Pero esta cuestión la conoce el lector desde el prologo, el lector le está diciendo constantemente a Job: aguanta y demuestra tu lealtad y amor a Dios para que la apuesta de Dios por ti, por mi, por el hombre, sea ganada a satan. DIOS SALE GANADOR. De algún modo el libro no escapa a la noción del DIOS DEBE, en este caso, DIOS DEBE SALIR GANADOR, pero hay una diferencia esencial, no es una deuda de justicia sino de amor, libre por tanto. Dios gana y esto es lo que hace ganador a Job, y con él, al hombre, a ti y a mi. HA TRIUNFADO LA RELACIÓN DE AMISTAD SOBRE EL DOLOR (Y MÁS ADELANTE VEREMOS COMO TRIUNFARÁ SOBRE LA MUERTE).

Otro enfoque del libro de Job: entre la experiencia de la vida y la doctrina

  • Ya hemos visto que en el seno de la doctrina de los sabios se plantea una y otra vez este problema de difícil solución. El planteamiento del problema en parte viene señalado en la ambigüedad y aparente contradicción entre muchos afirmaciones sapienciales entre si e incluso dentro mismo del mismo libro (Proverbios, Job y Qohelet).

  • La lectura de la literatura sapiencial, sea o no bíblica, descubre en la sabiduría una referencia doble que raya con frecuencia en la ambigüedad. Maestros y sabios apelan a la experiencia como argumento fundamental y a la vez acuden masivamente a la enseñanza, a la doctrina: el conflicto surge cuando esas nociones que fueron pertinentes y justas en un momento cristalizan "dogmáticamente"; es decir cuando la experiencia no proporciona ya material de conocimiento y cuando lo que se conoció no se examina y controla continuamente, cuando se encorseta el conocimiento mismo, cuando un saber se impone y entra conflicto con la evidencia de la realidad ("pues la realidad se habrá equivocado": Hegel). En Job nos encontramos en un vaivén continuo de dos argumentos: la ideología dogmatizada e inmóvil y la fresca y personal experiencia.

  • La paradoja de la disyuntiva planteada: qué destruye en realidad la Religión ¿la doctrina rígida de los sabios sobre el dolor o la crítica a esa doctrina realizada desde la experiencia del dolor mismo de Job? ELIFAZ parece afirmar que ha entendido el alcance de los discursos de Job. Pero lo que ocurre es justo lo contrario según 15,2 al ser descalificado Job se hace lo mismo con la experiencia, que no ocupa su lugar real y pasa a ser algo secundario sino insignificante; al declarar que la realidad no es admisible sino en la medida en que cuadra perfectamente con la doctrina, sitúa a la doctrina-ideología como fuente y principio de la comprensión de la realidad. Es el mundo al revés. ES LA PERFECTA PERVERSIÓN DE LA SABIDURÍA. Elifaz dice que ha entendido el alcance de las ideas de Job (15,4: "destruyen el temor de Dios (la religión) y eliminan la oración (en cuanto expresión de la religión)"). DAR LA RAZÓN A JOB SUPONE EL FINAL DE LA RELIGIÓN, DE LA SABIDURÍA, DEL ORDEN, DEL SISTEMA..

  • Aunque el libro deja el problema sin solucionar, sin embargo pone las cosas en su verdadero sitio al condenar la doctrina-ideología de los amigos y al reconocer que la experiencia-grito de Job es justa. Y va más allá al afirmar que la religión y sabiduría de Israel NO ES UNA DOCTRINA O IDEOLOGÍA sino ALGO EXPERIENCIAL Y REAL: te conocía sólo de oídas, ahora te ha visto mis ojos (te he experimentado); por eso me retracto y me arrepiento. LA RELACIÓN ENTRE JOB Y DIOS ES EXPERIENCIAL Y VIVO. EL DIOS DE JOB (DE ISRAEL) SOLO PUEDE SER CONOCIDO (EN EL SENTIDO DEL TÉRMINO HEBREO hkm) POR LA EXPERIENCIA.

 

INTRODUCCIÓN

 

Características generales

  • Título.

    • El libro de Job adopta el nombre del protagonista, un hombre íntegro, de la ciudad de Us (al sur de Edom) que sufre reveses económicos, familiares y de la propia salud.

  • Situación.

    • La Vulgata lo pone en el 1º lugar de los sapienciales siguiendo el orden de la supuesta antigüedad atribuida a Job, uno de los antiguos patriarcas. El relato en prosa sitúa la escena en la época patriarcal cuando el paterfamilias cuidaba de los suyos y ofrecía sacrificios personalmente a falta de sacerdotes y templo. El Talmud lo menciona detrás de los Salmos, y así viene situado en el códice Alejandrino; en cambio, san Jerónimo y otros lo colocaron delante del salterio y así fue aceptado por el Concilio de Trento y ha pasado al canon católico.

  • Canonicidad.

    • Nunca se ha dudado de su canonicidad.

  • Autor.

    • Parecen de la misma mano: el prólogo, el diálogo, los discursos de Yahvé y el epílogo. No conocemos al autor de Job más que por la obra maestra que ha compuesto; indudablemente se trata de un individuo dotado de profundos conocimientos, un gran poeta y un genial pensador religioso. Se ve que era un israelita instruido en las obras de los profetas y en las enseñanzas de los sabios.

  • Antigüedad y lugar de composición.

    • Vivía muy probablemente en Palestina, pero debió de viajar o residir en el extranjero, especialmente en Egipto. Sobre la fecha en que vivió solo tenemos hipótesis. El tono patriarcal de la narración en prosa hizo creer a los antiguos que el libro era obra de Moisés, como el Génesis. Pero el argumento, de todos modos, solo valdría para el marco del poema, y ese colorido se explica suficientemente como una herencia de la tradición o como un remedo literario. El libro es posterior a Jeremías y Ezequiel, con los que tiene contactos de expresión y de pensamiento, y su lenguaje está fuertemente impregnado de arameísmos. Esto nos sitúa después del Destierro, en un momento en que la obsesión por la suerte de la nación es sustituida por la preocupación del destino individual. Como fechas extremas podríamos indicar 600-300 a.C., añadiendo que hay mayores probabilidades a favor de la primera mitad de este periodo que de la segunda; 600-450 fue la época del desierto de Babilonia y del retorno. De todas formas debe quedar claro que solo se trata de una hipótesis de trabajo.

  • Estructura literaria y unidad.

    • El punto de partida del poeta probablemente se lo ofreció un relato popular que tenía como protagonista a Job, “hijo del Oriente”. Actualmente muchos afirman con bastante fiabilidad que el prólogo (cc. 1-2) y el epílogo (42,7ss) en prosa son el núcleo preexistente de esta parábola, asumida por el poeta como base de su poema.

    • El poeta introdujo en un segundo momento un debate entre Job y los tres amigos (cc. 3-31) según un esquema de intervenciones (3x3) conocido ya en la tradición (p.e. en Quejas de un aldeano, texto egipcio antiguo afín a Job). Se llega así a la intervención final de Dios (cc. 38-41).

    • Existe un tercer estrato bien reconocible: son los discursos de Elihú (cc. 32-37) que aparece y desaparece sin dejar más huella en la obra.

    • Un cuarto momento o estrato del libro es el himno de la sabiduría del c. 28 que es un texto autónomo y adelanta la solución de los capítulos 38ss.

Finalidad

  • Ocasión, destinatarios e intención de la obra

    • Siempre se había considerado como un axioma que Yahvé es justo y fuente de justicia. Según la experiencia del éxodo, jueces, etc. La justicia de Yahvé tenía un sentido salvífico; su intervención daba por resultado la justicia. Así pues los cumplidores de la Alianza debían tener seguridad y bienestar. Y al contrario los desleales a la Alianza verían la otra cara de la justicia de Yahvé: la destrucción.

    • Esto era lo que había ocurrido según los profetas en el exilio a Judá. En todo caso, puesto que Job es presentado en el prólogo como un israelita piadoso, su diálogo con sabios extranjeros le convierten en figura y símbolo del pueblo de Israel sometido al imperio persa y a punto de perder las esperanzas que había abrigado al calor de la enseñanza profética. Pensando en la situación del pueblo durante y después del destierro, surgía la pregunta: ¿puede abandonar el Seor a su pueblo, que se ha mantenido fiel aun en las circunstancias más duras? ¿Puede oprimirle sin motivo?.

    • Los sabios afirmaban la existencia de unas leyes morales que gobiernan la vida, cuyo garante es Dios. Estas leyes pueden ser conocidas y mediante una sabia elección y una conducta limpia, cualquier hombre puede vivir de acuerdo con ellas y así asegurarse la felicidad y el éxito. Ezequiel predicó una moralidad individualista (Ez 18) como una necesidad pastoral en su esfuerzo por liberar el resto de Judá del peso muerto del pasado. Pero con ello aumentó la dificultad de compaginar la experiencia de la vida real con lo que debía ser. La firme insistencia de Proverbios: sabiduría = vida virtuosa = éxito, se veía desmentida con el acontecer del destino de algunos individuos.

    • Job es un esfuerzo para hacer ver que el problema está así mal planteado. Su aportación es dar prioridad al enfoque teológico (más que al antropológico) del problema. Con Ezequiel se paso del enfoque colectivo al personal ahora se trata de elevar la mirada (enfoque) hacia Dios.

Contenido

  • Tema principal.

    • El tema es el sentido y función del dolor en la vida de un hombre justo. Es un canto de la miseria del existir, pero también del estupor de la fe. Estamos en busca del verdadero rostro de Dios, demoliendo lugares comunes, explicaciones fáciles y superficiales. Se hace un esfuerzo para explicar el sentido del sufrimiento de un inocente, se quiere entender cómo la justicia de Dios permite el dolor y la desgracia del inocente.

  • Contenido doctrinal del libro

    • Job es en primer lugar la historia de un hombre, de un creyente, de una persona que sufre. Su planteamiento del sufrimiento no es romántico o existencial sino que está sustancialmente canalizada hacia el misterio de Dios.

    • Plantea un interrogante: ¿por qué el mal no es eliminado por Dios? Pero no con la finalidad de resolverlo “racionalmente”. Job tiene ante sus ojos la propuesta sapiencial de la teoría de la retribución; Job rechazará esta explicación como insuficiente para explicar la historia y la existencia. Observa la realidad del mal dejándola con su fuerza de escándalo. Para Job el misterio del mal tiene que conducir a Dios de un modo tanto o más auténtico como lo hace la existencia del bien.

    • Hemos llegado así al verdadero corazón del libro. Job es un escrito teológico en el sentido pleno de la palabra. Dios, el desafiado, se convierte en el que desafía al hombre, haciéndole intuir que la lógica de Dios es omnicomprensiva y mucho más auténtica que la lógica del hombre. Por eso al final, a los ojos de Job, no aparece explicación perfecta del mal, sino el rostro del Dios que sabe el verdadero por qué de todo lo que ocurre. Y en este punto Job se entrega al designio de Dios.

  • Innovaciones conceptuales del libro

    • Anteriormente a Job el problema del sufrimiento era sobre todo antropológico, es decir, se trataba de encontrar una respuesta al mal y un camino para evadirse de él. La novedad de Job está en que para él la cuestión es eminentemente teológica y estriba en definir la legitimidad de la búsqueda humana dentro del misterio de Dios.

    • El autor de Job trata de demostrar que el problema está mal planteado: Dios puede tener otras miras, además de la justicia distributiva. Por medio de los amigos de Job, Elifaz, Bildad y Sofar, se presenta la postura tradicional. Esta postura tiene una gran verdad moral y religiosa pero no quieren dejar un margen a la incertidumbre, no admiten que su manera de entender las cosas pueda ser limitada... lo que les falta es terminar sus tesis diciendo: así será si Dios quiere. La providencia parece estar determinada matemáticamente... se olvidan del misterio de la realidad que tienen entre manos. La corrección de los amigos es relativamente simple y puede quedar a cargo del mismo Job, pero el error de este es más sutil y es Dios mismo quien le corrige. Job no puede ponerse ante Dios y decirle por todos estos motivos estas obligado a darme la felicidad. Job tiene razón ante sus amigos, es inocente, pero no ante Dios, al reclamarle (Lc 17,10: cuando hayáis hecho todo lo que estabais obligados a hacer, decid: somos siervos inútiles; no hemos hecho sino lo que debíamos).

El libro de Job en el NT y en la Tradición cristiana

  • Interpretación a la luz del NT.

    • Ni el libro de Job ni su protagonista están especialmente evocados. Únicamente la carta de Santiago alaba la paciencia de Job (cfr. St 5,11).

    • Job presenta un atisbo de respuesta al sentido del dolor. Pero únicamente en el NT a la luz del sufrimiento de Cristo se entenderá que la justicia divina no sólo no queda empañada por el dolor humano, sino que resplandece en su plenitud al poner de manifiesto los bienes que el sufrimiento aporta: si el grano de trigo no muere al caer a tierra, queda infecundo; pero si muere da mucho fruto (Jn 12,24). El libro de Job ha sido entendido como un anuncio de la pasión del Señor. En la Pasión se descubre el sentido del sufrimiento desde el Amor de Dios que tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo (Jn 3,16). Para percibir la verdadera respuesta al porqué del sufrimiento, tenemos que volver nuestra mirada a la revelación del amor divino, fuente última del sentido de todo lo existente (...) Para hallar el sentido profundo del sufrimiento, siguiendo la Palabra revelada de Dios, hay que abrirse (...) sobre todo, hay que acoger la luz de la Revelación, no sólo en cuanto expresa el orden trascendente de la justicia, sino en cuanto ilumina este orden con el Amor como fuente definitiva de todo lo que existe. El amor es también la fuente más plena de la respuesta a la pregunta sobre el sentido del sufrimiento. Esta respuesta ha sido dada por Dios al hombre en la Cruz de Jesucristo (Salvifici doloris, 13 3).

  • Interpretación en la tradición cristiana.

    • Es junto con los Salmos el libro sapiencial más influyente. De hecho, es de los más comentados tanto entre los judíos como entre los cristianos.

    • San Gregorio Magno escribió un amplio comentario con atinadas aplicaciones morales.

    • Santo Tomás lo interpretó como una gran lección sobre la providencia divina. De hecho la teología de la retribución del AT es equivalente a la teología de la providencia cristiana

    • Fray Luis de León realizó una traducción de gran calidad literaria y acompañada de un comentario detallado.

    • La tradición cristiana ha visto que si el Señor consiente en probar a Job con el sufrimiento, lo hace para demostrar la santidad de Job. El sufrimiento tiene carácter de prueba (cfr. Salvifici doloris, 11  70).

    • La tradición cristiana entendió que Job hablaba del futuro y anunciaba la resurrección; así la Vulgata latina tradujo en sentido mesiánico el texto que habla del vengador de sangre (Job 19,25): sé que mi Redentor vive y que en el último día resucitaré de la tierra. La liturgia de difuntos cambió la primera palabra por creo haciendo del versículo un acto de fe en la resurrección de Jesucristo y en la de todos los difuntos.

Características literarias

  • Género literario y técnicas empleadas

    • Job se alinea dentro del género sapiencial y en su forma más polémica, pesimista, crítica, pero desemboca en un resultado sorprendentemente positivo. Por esto, aunque los predecesores de Job en este camino crítico nos sirven para ubicar el libro sin embargo permanece único y original en su género.

    • Recientemente se le ha aplicado también el género literario de tragedia. Por otro lado, en el ambiente cultural del antiguo Oriente era frecuente el género de disputa entre sabios; una especie de foro en el que se ponían todos los argumentos a favor y en contra. Finalmente, para unos Job sería una especie de debate procesal, y también, para otros, Job sería una grandiosa lamentación dramatizada.

    • Técnicamente se trata de un diálogo poético enmarcado por dos relatos en prosa.

      • Dentro de la tradición literaria de Israel, Job tiene conexiones estrechas con algunos salmos, especialmente con Sal 49; 73 y 139. La mayor parte de Job está en forma poética; es el más largo de los antiguos poemas hebreos que han llegado hasta nosotros. Su núcleo es la segunda parte, el diálogo, que comprende casi las dos terceras partes de la obra.

      • Se emplean los ésticos, es decir una frase que está en paralelismo con otra; un verso incluye dos ésticos paralelos (un dístico) y en ocasiones tres (un trístico).Los versos se agrupan regularmente a lo largo de todo el poema formando estrofas.

  • Unidad y estructura literaria

    • Desde el punto de vista textual es muy complicado y con frecuencia el propio texto resulta indescifrable. De hecho es considerado (junto con Oseas) como uno de los libros más difíciles de la Biblia. También resulta muy complejo desde el punto de vista literario. No obstante la obra en su conjunto forma un todo coherente.

    • A pesar de la compleja estratigrafía Job tiene su propia estructura.

      • La primera área es el prólogo en prosa (cc.1-2),

        • articulado en seis pequeñas escenas distribuidas entre el cielo y la tierra (1,1-5; 1,6-12; 1,13-22; 2,1-6; 2,7-10; 2,11-13) y que tiene como tema el sufrimiento, pero considerado como prueba de fe.

      • La segunda área (cc.3-27) es el diálogo poético entre Job y los amigos.

        • Las nueve intervenciones de Job y las tres series de tres discursos de los amigos se desarrollan en un “crescendo” de tres ciclos (cc.3-11; 12-20; 21-27), según el procedimiento semita formado por repeticiones, disgresiones, altísima poesía y retórica, símbolos y protestas, teología y humanidad. Elifaz se asemeja al profeta; Bildad hace de jurista y Sofar de sabio.

      • Llegamos así a la tercera área (cc.29-31 y 38-42,6), cumbre de la obra: Dios provocado y citado a juicio acepta presentar su deposición.

      • La cuarta área de la estructura de la obra puede comprender sintéticamente todas las adiciones:

        • c. 28 sobre la sabiduría y

        • los cuatro discursos de Elihú (cc.32-33; 34; 35; 36-37).

Una propuesta de estructuración

  • En su estructura pueden apreciarse cinco partes bien diferenciadas, tanto por la forma literaria que presentan como por la doctrina:

  • I. Prólogo en prosa (1-2)

  • II. Discurso de los protagonistas (3-31)

    • - lamentación de Job (3)

    • - diálogo de Job con sus amigos (4-27)

    • - elogio de la sabiduría (28)

    • - lamentación de Job (29-31)

  • III. Intervención de Elihú (32-37)

  • IV. Discurso del Señor (38,1-42,6)

  • V. Epílogo en prosa (42,7-17)  

 

 

ANEXOS

Los precursores de Job

  • El nombre de Job parece remontarse a una antigua tradición (Ez 14,14) y la temática del libro había sido tratada, al menos en parte, por otros autores del antiguo Oriente. Nos fijaremos ahora en los textos que abordan expresamente el tema del hombre ante el dolor o del "justo sufriente".

  • Textos egipcios:

  • Textos mesopotámicos:

  • Resumiendo: Ha quedado atrás las épocas del panbabilonismo y del panugaritismo, que pretendían deducir el AT desde estas culturas. El libro de Job es una cumbre de la literatura universal, muy superior a cualquiera de estas obras que hemos podido ver, en su extensión, en la complejidad de su estructura, en el dramatismo, en la riqueza de la problemática, con motivos totalmente nuevos. Pero la comparación resulta útil y enriquecedora, porque nos enseña que el autor no lo ha creado de la nada. Ha recogido temas y motivos conocidos y sobre todo ha sabido unir dos actitudes hasta entonces separadas: la que se refugia en el lamento y la súplica (iniciada por el Job sumerio) y la que intenta profundizar intelectualmente en la cuestión (como hace la teodicea babilónica).

 

Símbolos e imágenes más logrados en Job

  1. Las falsas amistades (6,15-20)
  2. El "mal de vivir" (7,1-4)
  3. La fragilidad del bienestar del impío (8,11-19; papiro, tela de araña y trepadora)
  4. La formación del feto (10.8-11)
  5. Dios le ataca (16,12-14)
  6. Un nocturno (24,13-17)