EL ECLESIÁSTICO

 

  1. INTRODUCCIÓN

    1. Características generales

    2. Contenido

    3. Características literarias


     

    COMENTARIO EXEGÉTICO

     

    1. Introducción: origen divino de la Sabiduría (1,1-2,18)

    2. SECCIÓN III (24.1-32,13): DIOS CONCEDE LA SABIDURÍA A QUIEN GUARDA LOS MANDAMIENTOS

    3. SECCIÓN IV (32,14-42,14): LA PLENITUD DE LA SABIDURÍA ES TEMOR DEL SEÑOR

    4. Archivo con solo este material

     


     

    Cfr. COMENTARIO AL ECLESIÁSTICO COMPLETO

 

En el libro del Eclesiastés vimos como se presentaba el abatimiento de un personaje desencantado con la vida. Sin embargo, la explicación catequética del libro pretendía invitar a dicho personaje a aprovechar cualquier momento de la vida para desarrollar sus potencialidades humanas. Ahora veremos como el Eclesiástico explora las diversas situaciones que nos encontramos a lo largo de la existencia e intentará que sus discípulos desarrollen también dichas potencialidades.

  • Efectivamente Ben Sirac contempla la pluralidad de circunstancias que depara la vida y regala consejos al lector para que pueda crecer en calidad humana y en experiencia religiosa. Su planteamiento de fondo viene a decirnos que para conseguir este objetivo de lo que se trata es de dar testimonio de vida de fe allí donde estemos por difíciles que sea las condiciones para que se exprese nuestra fe. Todos sus consejos podríamos resumirlos en dos: cumplir la Ley de Dios y abandonarse confiadamente en el Señor. En definitiva, Eclesiástico nos enseñará a vivir nuestra fe en toda circunstancia, también en medio de condiciones adversas.

 ¿A qué circunstancias adversas nos referimos? El libro de eclesiástico vio la luz entre dos etapas de la historia judía: la muerte del sumo sacerdote Simón (195 a.C.) y el estallido de la revolución macabea (168 a.C.). Remontémonos hacia atrás en la historia para entender los acontecimientos de este periodo (195-168 a.C.)

  • A la muerte de Alejandro Magno (323) sus generales se repartieron el imperio. Tras un siglo de guerra, Judea fue controlada por los descendientes del general Seléuco. En el año 200 a.C. el rey Antíoco III, descendiente de Seléuco, tomo posesión de Jerusalén. El inicio del reinado de Antíoco III benefició a los judíos. El monarca, aconsejado por el sumo sacerdote Simón reconstruyó Jerusalén, acrecentó su población, restauró el Templo y permitió a los judíos regirse por su propia Ley. Sin embargo, el gozo se vio en el pozo demasiad pronto.

  • Los romanos derrotaron a Antíoco III en la batalla de magnesia (190 a.C.), y lo sometieron a fuertes tributos. Su sucesor, Seléuco IV, para pagar el impuesto romano, intentó apoderarse de las riquezas del Templo de Jerusalén, granjeándose, de ese modo, la hostilidad de la institución religiosa El sumo sacerdote Simón murió y le sucedió su hijo Onías III. El cambio de rey y de sumo sacerdote propiciaron los enfrentamientos entre las dos familias más poderosas de Jerusalén: los Tobíadas y los Oníadas.

  • Cuando Seléuco IV murió le sucedió en el trono Antíoco IV (175-164 a.C.). El nuevo rey, para obtener dinero, vendió el cargo de sumo sacerdote a Jasón. Jasón convirtió Jerusalén en una ciudad griega dotada de un centro educativo para jóvenes (2 Mac 4,9). Permitió, además, que se celebrarán en Jerusalén juegos en honor de dioses paganos: Hércules, Hermes y las Musas. Los judíos piadosos consideraron la postura de Jasón, sostenida por Antíoco IV, como una traición a la alianza entre Dios y su pueblo (1 Mac 1,11-14). Posteriormente Antíoco IV, ávido de dinero, vendió otra vez el cargo de sumo sacerdote a Menelao. Y Menelao no dudó en poner la mano sobre el tesoro del Templo.

  • Por si fuera poco, Antíoco IV quedó arruinado tras una guerra contra Egipto. Para sanear sus arcas, saqueó el tesoro del Templo. Cuando Antíoco IV abandonó Jerusalén, Jasón, el antiguo sumo sacerdote, atacó la ciudad. Entonces Antíoco IV envió un ejército al mando de Apolonio para hacerse de nuevo con Jerusalén. Las tropas mataron a los varones, esclavizaron mujeres y niños, destruyeron las murallas, instalaron altares paganos en las ciudades, abolieron la circuncisión, eliminaron el reposo sabático, etc. pero aún faltaba lo peor los soldados erigieron un altar pagano en el Templo de Jerusalén y dedicaron el templo al "Señor de los cielos", divinidad equivalente al Zeus Olímpico, dios griego.

El maestro Ben Sirac, pertenecía a los judíos piadosos que contemplaba la ruina de su pueblo. La guerra, la idolatría, la miseria, la rivalidad entre familias judías, la corrupción del sumo sacerdocio, y la arbitrariedad de los reyes seléucidas hundían a la nación judía y ofuscaban su fe.

  • Ben Sirac percibe con tristeza cómo a muchos judíos, ante el embate de la cultura dominante, les afecta cierto complejo de inferioridad y se entibian hasta llegar a abandonar la fe. Y decide no permanecer impasible ante estos acontecimientos, se esforzará por salvar su religión y su cultura. Recoge con esfuerzo documentos, plegarias, himnos, consejos, reflexiones, y aderezándolos con su experiencia y reflexión personal redacta el libro del Eclesiástico.

  • Ben Sirac en su esfuerzo por presentar una sabiduría elaborada y elevada capaz de evitar complejos a los judíos les llega a decir que Jerusalén es donde ha puesto su morada la Sabiduría (Eclo 24,10) y llega a afirmar que la sabiduría se ha concentrado en la Ley que Dios entregó a Moisés (Eclo 24,23).

  • Su obra alcanzó su objetivo: conservó la identidad, la religión y la cultura del pueblo hebreo. Pero además supo proponer a sus lectores vivir la fe en ese tiempo de acoso personal y desastre social. Ben Sirac enseña el arte de dar testimonio de la fe en una época en que sólo la confianza en dios sostiene la vida del creyente, pues no se atisba, por ninguna parte, una mejora social o religiosa.

  • Ben Sirac en un gran pedagogo. Construye su libro de un modo convincente:

    • 1) enseña que la sabiduría es el gran regalo de Dios a su pueblo y por el a toda la humanidad (Eclo 1-23);

    • 2) regalo que confiere el verdadero sentido a la vida humana (24-42,14);

    • 3) y recalca que los verdaderos israelitas han sabido encontrar siempre en la sabiduría de Dios la fuerza para vivir y hacer su historia (42,15-50,29).

    • 4) Está convencido que el culmen de la sabiduría radica en la piedad, por eso concluye el libro con una plegaria agradecida al Señor por el don de la misericordia (51).

Dios no abandona a su Pueblo tampoco en esos momentos, sino que sufre con él, y el modo de resistir la persecución radica en abrazarse a la ley y al temor del Señor.


 

IDEAS INTRODUCCIÓN

Características generales

Título

·          El libro del Eclesiástico fue escrito por un solo autor y además firmó su obra.

·          En la tradición judía se le conoce como Instrucción de Ben Sirac, o bien Libro de la Instrucción.

·          En la tradición griego-cristiana se le nombra Sabiduría de Jesús, hijo de Sirac, o de forma breve Sabiduría de Sirac.

·          Algunos manuscritos latino-cristianos coinciden con los griegos en llamarle Sabiduría de Jesús, hijo de Sirac, pero a partir del siglo III se hace frecuente también llamarle Eclesiástico. ¿A qué obedece esta denominación? Al parecer es debido a su uso en la Iglesia primitiva; este libro se les daba a leer a los catecúmenos para su formación doctrinal y moral, convirtiéndose así en prototipo de la obra edificante de la Iglesia y de ahí su denominación de “El Eclesiástico”.

·          Esta última denominación es la que ha prevalecido en la tradición latina hasta ahora, en que parece ganar terreno la de Jesús ben Sirac o también Sirácida.

Situación.

·          Es el último de los libros sapienciales en la versión de los LXX y en la Vulgata.

Canonicidad

·          Eclesiástico es un libro deuterocanónico, es decir que no formó parte nunca del canon de la Biblia Hebrea; no encajaba en la teología farisaica, a la que se debe la fijación del canon, en el Concilio de Jamnia, a finales del siglo I d.C. También influyó, en parte, su fecha de composición, demasiado tardía; pero la razón más importante fue su relación con la literatura saducea. Sirac no era saduceo, pero el tono de la obra con su atención al culto, su falta de interés hacia la vida futura y su mínima preocupación mesiánica, hicieron que fuera alineado entre los escritos de tendencia saducea.

·          Sin embargo el libro tuvo buena acogida, en general, dentro del judaísmo, como lo prueba su uso en el culto y en los escritos judíos.

·          La Iglesia, sin embargo, siempre lo tuvo por canónico; no sólo se nota su influencia en el NT, sino que su canonicidad cuenta con testimonios patrísticos más frecuentes que muchos libros protocanónicos.

·          Sin embargo, debido a la repulsa judía, surgieron algunas dudas dentro de la Iglesia; la cuestión quedó definitivamente zanjada en el Concilio de Trento (DB 783-84).

Autor

·          El autor, Sirac, nacido y criado en Jerusalén, fue escriba y maestro muy estimado, hombre culto y acomodado, que viajó mucho durante su vida quizás por ser diplomático ante las cortes extranjeras.

·          En sus últimos años dirigió una escuela en Jerusalén, impartiendo a los jóvenes sus conocimientos y comunicándoles su amor a las escrituras, así como la sabiduría práctica que había adquirido con su experiencia.

Antigüedad y composición

·          Parece que se escribió entre 195-168 a. C. muy probablemente ca. 180. En el elogio que hace de Simón, sumo sacerdote (50,1-21) que seguramente es Simón II (ca. 220-195), da la impresión de que la muerte está aún reciente. Aún no ha sucedido la sublevación de los Macabeos.

·          Hasta finales del siglo pasado solo era conocida la versión griega; el Prefacio antepuesto por alguien que se proclamaba nieto del autor hablaba de un original hebreo, y en 1896 en El Cairo salía a la luz unos fragmentos de un texto hebreo del Sirácida en una copia de los siglos X-XI. Se reconstruían así dos tercios del original hebreo (1108 vv. de 1616 del texto griego).

·          En 1955 Qumrán revelaba dos fragmentos muy preciosos del siglo I a.C. que contenían 6,20-31 y parte del c.51 del libro.

·          En 1964, en Masada se descubría un rollo hebreo del 100-70 a.C. que contenía otros fragmentos.

·          De esta manera el Prefacio resultaba veraz, si bien la coincidencia de los dos textos (griego y hebreo) está muy lejos de ser perfecta. Efectivamente, la obra fue escrita originariamente en hebreo y años después traducida al griego.

·          De todo lo expuesto resulta una situación que exige particular esfuerzo por parte del crítico textual y que en cada versión sea necesario especificar a qué texto nos atenemos. No hay que olvidar que del Eclesiástico además de la versión latina de la Vulgata existe una importante versión Siríaca que depende de un texto a veces diverso tanto del hebreo conocido como del griego.


Contenido

Tema principal

  • Se puede decir que la idea central del libro es la que se recoge en Eclo 15,1: Quien se aferra a la Ley alcanzará la Sabiduría, y por eso desde el principio insiste en que ha sido escrito para los que desean instruirse y conformar sus costumbres para vivir con arreglo a la Ley (Prólogo 34-35).

Ocasión, destinatarios e intención de la obra

  • El contexto histórico ilumina la intención del autor. Desde finales del siglo III y comienzos del siglo II a.C., Palestina estuvo bajo el poder de Antíoco III. Este procuró por diversos modos que la ciudad santa, Jerusalén, fuera adquiriendo una fisonomía cada vez más parecida a la de las ciudades griegas. En esta situación las escuelas tradicionales de Judá fueron acusando el impacto cultural helénico. No obstante el acercamiento al mundo helenista no implicó una disminución en la observancia de la Ley; al contrario, ésta cobraba una mayor importancia, como muestra de fidelidad al Dios de los padres y como característica distintiva de la propia identidad del pueblo judío. Por su parte los sacerdotes en el Templo tuvieron muchas dificultades para desempeñar sus funciones. Entre ellos destacó Simón II (219-196 a.C.) a quien se alaba al final del libro (Cfr. Si 50,5-23). En este contexto, en los años anteriores a la persecución de Antíoco IV Epifanes, se escribe la obra como llamamiento a la fidelidad a las tradiciones de Israel y se muestra la veneración por el culto del Templo de Jerusalén, por la historia de Israel y por el sacerdocio. Podemos resumir diciendo que, el libro de Sirac es esencialmente una apología del judaísmo; está escrito como una defensa de la cultura y herencia religiosa de su pueblo frente al desafío del helenismo, intentando demostrar a los judíos de Palestina y de la Diáspora, así como a los paganos de buena voluntad, que la auténtica Sabiduría reside en Israel.

Contenido doctrinal del libro

  • Sería un exceso exponer de manera pormenorizada la amplísima temática que desarrolla esta obra. Resumidamente podemos enumerar así los temas:

    • en primer lugar y como fondo del libro: la exhortación a buscar la Sabiduría divina; luego va apareciendo el temor de Dios como principio y coronamiento de la verdadera sabiduría; el pecado y la conversión a Dios; la humildad que ha de sentir la criatura humana; la vida y la muerte; las relaciones entre los hombres: amigos, padres e hijos, esposo y esposa, hombres y mujeres, gobernantes y súbditos, ricos y pobres; la veracidad y la mentira; el dominio de la lengua; el libre albedrío; etc.

  • Con todo, hay tres temas que merecen una especial atención:

    • La retribución divina: afirma que Dios retribuye al hombre a la hora de la muerte (Cfr. Eclo 1,13; 11,28; etc.), pero no precisa en que consiste esa retribución: puede ser en las circunstancias de la muerte o en el recuerdo que deja (Cfr. Eclo 39,9-11).

      • En las añadiduras del texto largo griego y en la versión latina se supone la pervivencia consciente en el otro mundo (Cfr. Eclo 2,9; 6,23; 16,22; 24,31; 31,10; etc.).

    • La importancia del culto: la evidencia del cumplimiento de la Ley por parte del sabio es el culto a Dios en el Templo de Jerusalén. La liturgia es para el autor el modelo de las relaciones del hombre con Dios y le sirve de guía en la vida moral. Culto y moral se relacionan entre sí, como recordarán los profetas.

    • La providencia de Dios a lo largo de la historia de Israel: en el plan de Dios la vida humana tiene una dimensión social y una trascendencia para todo el pueblo.

Innovaciones conceptuales del libro

  • En Eclesiástico nos encontramos ante una demostración por la Escritura del vínculo existente entre la fe y la razón. Esta es la mayor aportación de Ben Sirac. Vamos a intentar explicar esto a continuación.

    • Hemos de esforzarnos por no mirar esta obra como una mera recopilación de sentencias. El autor, que trabaja cuanto puede con su razón, es consciente de que las cosas más esenciales han de ser contempladas a la luz de la Sabiduría divina comunicada a los hombres, esto es, con la razón ilustrada por la Revelación; se trata de un implícito adelanto de lo que será la teología cristiana. La gran aportación de Ben Sirac respecto a la tradición sapiencial anterior está en integrar la sabiduría adquirida, por la observación de la naturaleza y por la reflexión racional, en la Sabiduría que Dios ha manifestado en la Creación, en la Historia de Israel y especialmente en su Ley. De este modo esta nueva concepción de la Sabiduría -en cuanto que es don de Dios y también actividad del hombre- se introduce en el marco de la Alianza de Dios con su pueblo como elemento Revelado.

    • Resumiendo: la Sabiduría por excelencia es la Ley de Moisés, la Torah, y sabio es quien la conoce y sabe ponerla en práctica en todas las circunstancias aplicando el razonar humano.

  • Algunas aportaciones de fondo generales

  • Algunas aportaciones específicas

 

El libro en el NT y en la Tradición cristiana

  • §          El Eclesiástico aunque nunca es citado textualmente en el NT, es evocado sin embargo frecuentemente.

  • o         Así por ejemplo, en Mt 11,28-29 hay un eco de Si 6,24-25 y 51,34-35.

  • o         Y en Jn 4,13-14 late Si 24,29-30.

  • o         Del mismo modo la personificación de la Sabiduría en Si 24 se relaciona con el prólogo de Juan y el himno de Pablo en Col 1,15-20, o en el comienzo de la carta a los Hebreos (Heb 1,1-2).

  • o         También en la carta de Santiago hay numerosas expresiones que recuerdan las del libro de Ben Sirac (especialmente la exhortación a dominar la lengua y Si 28,14ss).

  • §          Los escritores eclesiásticos de los primeros siglos y los Santos Padres recurrieron en muchas ocasiones a pasajes del Eclesiástico para apoyar su predicación; especialmente en los temas de moral.

  • o         Clemente de Alejandría en su obra El Pedagogo o

  • o         San Gregorio Magno en su Regla pastoral y en su Moralia in Iob.

  • o         San Agustín lo cita 120 veces.

  • o         San Ambrosio,

  • o         San Gregorio de Nisa y

  • o         muchos otros lo usan con frecuencia.

Interpretación a la luz del NT.

  • o         Especialmente importante en este punto es el pasaje de la Sabiduría personificada en Si 24,1-4.8-12; queda muy iluminado aplicado a Jesucristo e interpretado desde él.

  • o         Efectivamente, muchas de las ideas que se exponen en el Eclesiástico preparan el camino para la plena manifestación de la Sabiduría de Dios, realizada en la Encarnación del Verbo tal como se expresa en el Prólogo del Evangelio de San Juan (Jn 1,1-18).

  • o         A la luz de este texto del NT se entiende mejor el sentido pleno de algunas de las afirmaciones que se hacen en el Eclesiástico; por ejemplo: Toda sabiduría procede del Señor y está eternamente con él (Eclo 1,1), pues el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios (Jn 1,1); el Señor la ha infundido en todas sus obras, en todo viviente, conforme a su generosidad (Eclo 1,10a), pues todo se hizo por él, y sin él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres (Jn 1.3-4); y el Señor la ha comunicado a los que le aman (Eclo 1,10b), pues a cuantos le recibieron les dio la potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, que no han nacido de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios (Jn 1,12-13).

  • o         La Ley dada por Dios en el AT preparó el camino para la plena manifestación de Dios mismo en quien se encierra toda la Sabiduría: La Ley fue dada a Moisés; la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo (Jn 1,17). No veo claro esta relación…

Uso litúrgico del Eclesiástico

  • ·          En el Leccionario dominical :

  • -          Fiestas:

  • ·          La Sagrada Familia: 1ª lectura  Eclo 3,1-16 (sobre padres e hijos)

  • ·          2º Domingo después de Navidad: 1ª lectura 24,1-4.8-14 (elogio de la sabiduría)

  • -          Ciclo A

  • ·          Domingo VI: Eclo 15,15-20 y Mt 5,17-37 (sobre la decisión de guardar los mandamientos)

  • ·          Domingo XXIV: Eclo 27,30-28,7 y Mt 18,21-35 (sobre la disposición a perdonar a los demás)

  • -          Ciclo C

  • ·          Domingo VIII: Ecl 27,4-7 y Lc 6,39-45 (sobre el lenguaje que deja a descubierto el interior del hombre)

  • ·          Domingo XIII: Eclo 35,12-14.16-18 y Lc 18,9-14 (sobre la oración)

  • ·          Domingo XXII: Eclo 3,17-28 y Lc 14,7-14 (sobre la humildad)

  • ·          Ciclo diario:

  • -          Año I: las semanas VII y VIII aparece una lectura continua de doce textos de Eclo

  • -          Año II: son usados los pasajes sobre David (47,2-11) y Elías (48,1-14) para resumir y redondear una larga serie de textos de los libros históricos del AT

  •  


Características literarias

Género literario y técnicas empleadas

§          El género literario es sapiencial al estilo del masal hebreo.

§          Emplea técnicas que abarcan tanto la máxima como el proverbio o la parábola.

§          Es formalmente, poesía en el sentido más amplio, por su ritmo y su número silábico.

§          En el original hebreo y en parte en la versión griega, las frases son breves y enfáticas.

 

Unidad y estructura literaria

§          Se admite que fallan los esquemas con Eclesiástico, aunque tiene un orden. Pueden aislarse numerosos temas, clasificándolos como hacen las versiones modernas; sin embargo el plan general de la obra se nos escapa.

o         Si queremos una explicación, basta decir que Sirac era un semita y un maestro, lo cual quiere decir que no debe extrañarnos las abundantes digresiones que hace.

§          Podemos sin embargo descubrir tras una observación atenta cierta estructura aunque no explícita. En esta estructura se pretende hacer pedagógica la obra.

o         De hecho la estructura de la obra presenta cinco partes al modo del la Ley (Pentateuco).

o         Cada una de las partes comienza con una introducción doctrinal, de carácter sapiencial teológico, con reflexiones sobre la Sabiduría. Inmediatamente después se añade una colección de consejos en forma de máximas, proverbios, etc, que sería la aplicación práctica de la parte anterior más teórica.

o         Estas cinco partes van precedidas por el Prólogo del traductor al griego y seguidas de dos Epílogos.

§          En la introducción doctrinal a la primera parte del libro se apuntan las grandes líneas de pensamiento que se irán desarrollando a lo largo de la obra. Por eso la estudiamos aquí con más detenimiento.

 

Una propuesta de estructuración

La división que haremos de ningún modo pretende sugerir la intención del autor.

  • 1. Prólogo

  • 2. Sección I (1,1-16,21): Dios tiene la plenitud de la Sabiduría

    • Comienza la introducción: origen divino de la sabiduría

      • A) Alabanza de la sabiduría (1,1-29)

        • - Origen divino de la sabiduría (1,1-8)

        • - Temor del Señor (1,9-18)

        • - Cómo puede el hombre alcanzar la sabiduría (1,19-29)

    • Comienzan las enseñanzas y aplicaciones prácticas de esta primera parte

      • B) Deberes para con Dios (2,1-18)

      • C) Deberes para con los padres (3,1-16)

      • D) Humildad (3,17-28)

      • E) Dar limosna al pobre (3,29-4,10)

      • F) Recompensas de la sabiduría (4,11-19)

      • G) Sinceridad y justicia (4,20-31)

      • H) Contra la presunción (5,1-10)

      • I) Sinceridad en el hablar (5,11-6,4)

      • J) La verdadera amistad (6,5-17)

      • K) Bendiciones de la sabiduría (6,18-37)

      • L) Conducta en la vida pública (7,1-17)

      • M) Deberes que impone la vida familiar, la religión y la caridad (7,18-36)

      • N) Prudencia en el trato con los demás (8,1-19)

      • O) Consejos acerca de las mujeres (9,1-9)

      • P) Saber elegir a los amigos (9,10-16)

      • Q) Sobre los gobernantes (9,17-10,5)

      • R) El pecado de orgullo (10,6-18)

      • S) La verdadera gloria (10,19-11,6)

      • T) Moderación (11,7-28)

      • U) Cuidado en la elección de los amigos (11,29-12,18)

      • V) cautela para con los socios (13,1-14,2)

      • W) Uso de las riquezas (14,3-19)

      • X) La búsqueda de la sabiduría y sus bendiciones (14,20.15,10)

      • Y) La libre determinación del hombre (15,11-20)

      • Z) Dios castiga a los pecadores (16,1-21)

  • 3. Sección II (16,22-23,27): Dios infundió la sabiduría en sus obras

    • Comienza la Introducción

      • A) La sabiduría divina contemplada en la creación (16,22-17,18)

      • B) Llamada para retornar a Dios (17,19-27)

      • C) El poder y la misericordia de Dios (18,1-13)

    • Comienzan las enseñanzas prácticas de esta segunda parte

      • D) Necesidad de la prudencia (18,14-29)

      • E) Control de sí mismo (18,30-19,4)

      • F) Uso adecuado de la lengua (19,5-16)

      • G) Cómo reconocer la verdadera sabiduría (19,17-26)

      • H) Conducta del sabio y del necio (20,1-30)

      • I) Debe evitarse el pecado (21,1-10)

      • J) El sabio y el necio son distintos (21,11-28)

      • K) Sobre la pereza y la necedad (22,1-18)

      • L) Conservación de la amistad (22,19-26)

      • M) La oración (22,27-23,6)

      • N) Uso adecuado de la lengua (23,7-15)

      • O) Pecados de la carne (23,116-27)

  • 4. Sección III (24,1-32,13): Dios concede la Sabiduría a quien guarda los mandamientos

    • Comienza la Introducción: sabiduría y fidelidad a la alianza

      • A) Alabanza a la sabiduría (24,1-31)

    • Comienzan las enseñanzas y aplicaciones prácticas:

      • B) Quienes merecen alabanza (25,1-11)

      • C) Mujeres malvadas y virtuosas (25,12-26,18)

      • D) Peligros que corren la integridad y la amistad (26,19-27,21)

      • E) Malicia, ira y venganza (27,22-28,11)

      • F) La lengua maliciosa (28,12-26)

      • G) Préstamos, limosnas y garantías (29,1-20)

      • H) La frugalidad y sus ventajas (29,21-28)

      • I) La educación de los hijos (30,1-13)

      • J) Salud de alma y cuerpo (30,14-25)

      • K) La actitud más adecuada frente a las riquezas (31,1-11)

      • L) Corrección en la mesa (31,12-32,13)

  • 5. Sección IV (32,14-42,14): La plenitud de la sabiduría es temor al Señor

    • Introducción: el temor del Señor

      • A) La providencia de Dios (32,14-33,18)

    • Enseñanzas y aplicaciones prácticas:

      • B) Propiedades y siervos (33,19-33)

      • C) Confiar en el Señor y no en los sueños (34,1-17)

      • D) El verdadero culto de Dios (34,18-35,24)

      • E) Una oración del pueblo de Dios (36,1-17)

      • F) Saber elegir los socios (6,18-37,15)

      • G) Sabiduría y templanza (37,16-30)

      • H) Enfermedad y muerte (38,1-23)

      • I) La vocación del artesano y del escriba (38,24-39,11)

      • J) Alabanza de Dios creador (39,12-35)

      • K) Gozos y miserias de la vida (40,1-41,13)

      • L) Verdadero y falso rubor (41,14-42,8)

      • M) Cuidados de un padre para con su hija (42,9-14)

  • 6. Sección V: Elogio de los Padres o la lección de las generaciones pasadas (42,15-50,24)

    • Introducción: Dios, Señor del mundo y de la historia

      • A) Las obras de Dios en la naturaleza (42,15-43,35)

    • Aquí es un elogio a los antepasados más que enseñanzas prácticas

      • B) Elogio de los grandes antepasados de Israel (44,1-15)

      • C) Los primeros patriarcas (44,16-23)

      • D) Elogio de Moisés, Aarón y Pinjás (45,1-26)

      • E) Josué, Caleb y los Jueces (46,1-20)

      • F) Natán, David y Salomón (47,1-24)

      • G) Elías y Eliseo (47,25-48,16)

      • H) Ezequías e Isaías (48,17,25)

      • I) Josías y los profetas (49,1-10)

      • J) Los héroes posteriores al exilio (49,11-13)

      • K) Los primeros patriarcas (49,14-16)

      • L) Simón (50,1-24)

  • 7. Epílogo (50,25-29)

  • 8. Apéndices (51,1-30)

 


APORTACIONES DE FONDO GENERALES

  • Tanto la presión ejercida por la cultura helenista como las voces críticas escuchadas desde el interior del judaísmo, reclamaban una respuesta que reformulara el guión social, gravemente deteriorado, y devolviera la confianza en el orden cósmico y en su correlato humano: el orden social. Ben Sirac lo hace al enlazar en su tarea formativa con la tradición israelita (cfr. las imágenes de la acequia 24,30-31 y el mar 24,32-33). Ben Sirac viene a decir: el israelita puede estar seguro de la validez de su guión social y de la eficacia de su conocimiento si emprende el camino indicado por la Sabiduría-Ley.

  • Conviene recordar que nos encontramos en un momento histórico en el que el judaísmo se siente amenazado por la creciente influencia helenística. Eclesiástico (Ben Sirác) es un tratado piadoso en la medida en que se esfuerza por enraizar sus enseñanzas en la piedad de los que le escuchan. Insiste en el temor de Dios, en el respeto de la Sabiduría (hipostasiada: 24), de la Ley, del culto, de los sacrificios, del sacerdocio, y sobre la importancia del ejemplo de fidelidad que dieron los antepasados. Su mensaje ayudó seguramente a fraguar el alma con la energía necesaria para aquellos que decenios más tarde participarían en las guerras de los Macabeos.

  • El Eclesiástico es una especie de tratado moral bastante completo y de una inspiración tan razonable que San Agustín, al final de su vida, declaraba haber encontrado en él más recursos para su vida espiritual que en cualquier otro libro de la Biblia. En efecto, el libro abarca las experiencias de toda la vida y este observador de mirada penetrante (y a veces también dientes duros) nos sorprende con fórmulas vivas, alegres, originales y audaces.

  • La enseñanza de Ben Sirac sobre la Sabiduría enmarca toda su obra: desde el poema inicial (1,1-10) hasta la meditación final (51,13-30) pasando por el corazón del libro cuando da la palabra a la misma Sabiduría (24,1-22). Pero la gran originalidad y fuerza de esta Sabiduría es su identificación con la Ley: se puede decir que la idea central del libro es la que se recoge en 15,1: Quien se aferra a la Ley alcanzará la Sabiduría. La perspectiva básica y original del libro es clara: la verdadera Sabiduría se encuentra en la Ley (Torah) y se expresa en la actitud piadosa del "temor de Dios", una piedad capaz de trasformar sus vidas, y por eso desde el principio insiste en que ha sido escrito para los que desean instruirse y conformar sus costumbres para vivir con arreglo a la Ley (Prólogo 34-35).

  • Así ha solucionado Ben Sirac la creciente influencia helenística. Un judío piadoso no ha de tener complejo alguno ante la sabiduría griega; la verdadera Sabiduría está en Israel, en la Ley, don de Dios a su Pueblo. Pero esta Sabiduría ha de enraizarse en la vida por medio de una profunda piedad; no se trata de un saber teórico sino de un saber conformador de la propia vida; en este vivir con arreglo a la Ley (Prólogo 34-35) consiste la Sabiduría del Eclesiástico. Un judío así formado está vacunado contra el paganismo cultural del helenismo (complejo de superioridad) y a la vez encontrará en su piedad los resortes morales necesarios para hacerle frente.

 

APORTACIONES ESPECÍFICAS

  • El Eclesiástico se mantiene fiel a la doctrina tradicional exaltando la felicidad del sabio (14,20-15,10). Por eso intenta dar solución a las dificultades de esta doctrina tradicional  ante el problema de la muerte que como a Job y Qohélet también le obsesiona. Su aportación específica es su intuición de que quizás todo depende de ese momento, del momento de la muerte, y afirma: es fácil al Señor, el día de la muerte, pagar a cada uno según su proceder (11,26; cfr. 1,13; 7,36; 28,6; 41,9). Esta es la solución que aporta al problema de la retribución en los casos es que parece no cumplirse en la vida del justo.  Parece que presiente la doctrina de los novísimos pero no llega a expresarla con claridad.

    • Poco después de él, en Daniel 12,2 se expresará ya de un modo explícito y claro la fe en una retribución tras la muerte, y esta fe estará en Daniel unida a la fe en la resurrección de los muertos, ya que la mentalidad hebrea no concibe una vida del espíritu separado de la carne, como desarrollará también el Libro de la Sabiduría.

  • Aunque definido a menudo como tradicionalista y conservador, Ben Sirac es un pionero teológico en su intento de integrar las tradiciones sapienciales bíblicas con las seculares. De hecho podemos decir que su principal aportación a la tradición sapiencial hebrea consistió en unir dichos o unidades pequeñas  y hacer un gran esfuerzo de reflexión personal capaz de darles una unidad lógica y temática en forma de poemas largos.

  • El Eclesiástico es el único libro del AT que lleva la firma del autor. Este toque personal hay que considerarlo no solo como un dato autobiográfico, sino como parte de un plan bien trazado en el que doña Sabiduría cumple su función. La cercanía personal del autor y la personificación de la sabiduría responden a este propósito: como la Sabiduría que el sabio enseña es esencialmente religiosa, solo a través de la RELACIÓN PERSONAL CON DIOS se puede alcanzar la auténtica sabiduría (por eso la identidad del autor y la personificación de la Sabiduría están acordes con esta finalidad).