ÍNDICE GENERAL
Los profetas Periodo Asirio Periodo Babilónico Periodo Persa Periodo Griego

Cuestiones preliminares

Características proféticas

Enseñanza profética

Amós

Oseas

Isaías 1-39

Miqueas

Sofonías,

Hahún

Habacuc

Jeremías

Ezequiel

Isaías 40-55

Ageo

Zacarías 1-8

Isaías 56-66

Malaquías

Joel

Abdías

Zacarías 9-14

Daniel

         
 

LOS PROFETAS

  1. Cuestiones preliminares (presentación  general)
  2. Algunas características del movimiento profético
  3. La enseñanza profética

A MODO DE INTRODUCCIÓN Y PARA IRNOS SITUANDO

 

 

video 1

el creciente fértil (neolítico)

 

video 2

video Mesopotamia

mapa dinámico

mapa Mesopotamia

     

 

video 3

las poblaciones más importantes

 

 

video 4

los israelitas y su origen

 

mapa bíblico

mas imágenes

visualizar Israel satélite

     

mapa especial

introducir Cd Egipto-Ramses

El imperio Egipcio

 

mapa especial

los fenicios

 

video de Israel 1

video panorámico

   

 

 

Israel general

Israel Norte

Israel Centro

Israel Sur

 

 

 

 

 

     

 

imágenes de Israel norte 

 

Damasco

lago Tiberiades

Carmelo

 

 

imágenes de Israel centro

 

Jerusalén

Samaría

Topografía de Israel

 

 

imágenes de Israel sur

 

Edom y Moab

Jerusalén y zona sur

desierto de Judea

 

ALGUNAS CUESTIONES PRELIMINARES

 

marco general histórico del AT

visión general

lugar en el canon judío

diaporama marco histórico

DVD historia de Israel

   

GENERALIDADES

sobre los

PROFETAS

 

 

presentación1

cuadros cronológicos

presentación2

características generales

presentación3

el profetismo en la Iglesia

presentación4

movimiento profético general

presentación5

los profetas y la vida de Israel

presentación6

la profecía bíblica

presentación7

el don de profecía

presentación8

los profetas no escritores

presentación9

la doctrina profética

 

LOS PROFETAS

Después de hablar Dios

muchas veces y de diversos modos

antiguamente a nuestros mayores

por medio de los profetas,

en estos días últimos nos ha hablado

por medio del Hijo (Heb 1, 1-2)

  1. CUESTIONES PRELIMINARES
    • El lugar que ocupan los profetas en el canon Católico es al final del Antiguo Testamento, teniendo la función de hacer como de antesala que nos prepare para la venida del Mesías, esperado y anunciado por los profetas y que se verificará en el Nuevo Testamento, Jesús cumple las escrituras. Se han distribuido haciendo una división entre los cuatro profetas mayores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel)  que van delante de los Doce profetas menores. La Biblia Hebrea hace otra agrupación: une a Isaías, Jeremías y Ezequiel con los Doce profetas menores bajo el título de Profetas posteriores y los coloca a continuación del bloque "Josué- Reyes" que denomina "Profetas anteriores".
    • En hebreo el término para designar al profeta es el sustantivo nabí. Probablemente proceda del verbo nabú, que significa "llamar". El nabí sería el llamado por Dios, el hombre sobre el que recae una vocación. El nombre nabí cubre distintos modos de la misma realidades a lo largo de la historia:
      • Al principio se aplica a personas que actúan dentro de un marco de fervor religioso-nacionalista, en una actividad profética de carácter extático-cultual (sentido extático). en esta acepción tiene paralelos en los pueblos vecinos e incluso parece que el fenómeno ha sido importado del extranjero. Este profetismo es colectivo y masivo. Con el tiempo el nabí amplió su significado como dice 1 Sam 9,9: ... pues al que llaman hoy profeta (nabí), le llamaban en otro tiempo vidente (roh). Esto quiere decir que se ampliaba su significado para las visiones (sentido visionario). Empieza a ser un profetismo menos masivo. Finalmente reciben el nombre de nabí tantos los grandes profetas como los menores (sentido oracular). También se llama nabí a los falsos profetas. Se trata de personajes determinados y singulares.
    • En la Biblia nos encontramos lo que podríamos llamar un "movimiento profético" que comienza con personajes a los que se retrotrae el concepto (Abrahán -Gen 20,7-, Moisés, María y Débora), para encontrarnos en los tiempos de Elías y Eliseo con grupos de profetas en los que sobrevive el nebismo extático y en un paso más adelante se destacarán una serie de profetas individuales que darán paso definitivamente a los profetas canónicos o escritores, que son los que vamos a estudiar y que podemos organizar su estudio así:
      • ANTES DEL DESTIERRO
        • PERIODO ASIRIO
          • Amós, Oseas, Isaías y Miqueas
        • PERIODO BABILÓNICO
          • Sofonías, Nahum, Jeremías, Baruc y Habacuc.
      • DURANTE EL DESTIERRO
        • PERIODO PERSA:
          • Ezequiel y Segundo Isaías
      • DESPUÉS DEL DESTIERRO
        • SIGUE EL PERIODO PERSA:
          • Ageo, Zacarías, Malaquías y Tercer Isaías
        • PERIODO GRIEGO:
          • Daniel y Deuterozacarías
      • ÉPOCA INCIERTA:
        • Joel, Abdías y Jonás
  2. ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO PROFÉTICO
    • Historia de Israel y profecía: el profetismo está unido íntimamente a la historia de Israel. Veamos lo con más detalle:
      • El primer profetismo de Israel fue el nebísmo extático del tiempo de Samuel, que coincide con la crisis político-religiosa que provocó el nacimiento de la monarquía, tuvo por misión proclamar la presencia del ruaj de Dios en medio de su pueblo por medio de su testimonio. Además, estos grupos proféticos extáticos hacían frente con energía a la fuerte corriente cananeizante que empieza a surgir, pues eran unos celosos yahvistas, al igual que los Nazareos (Am 2,11) y los recabitas (Jer 35).
      • El profetismo oracular o clásico acude en respuesta a la tentación de relajación sincretista que Israel sufre al contacto con los santuarios paganos de Canaán. Además la figura del rey como mediador entre el pueblo y Dios pedía un rol nuevo que pudiera pedir cuentas al rey y este era el profeta (cada rey tuvo sus profetas). A esto hay que añadir los desequilibrios sociales y económicos que trajo consigo la sedentarización y el surgimiento de una nueva clase social (los funcionarios del rey) económica y políticamente más fuerte que hicieron necesaria la presencia de los profetas para mediar ante el rey de las injusticias que sufría el pueblo de Dios. Curiosamente los profetas a partir del siglo VIII adquieren también una misión de lo que podríamos denominar "política exterior", pues sus predicciones también afectan a las potencias extranjeras que van desfilando por la historia general del Medio Oriente Antiguo.
      • Los profetas estaban dotados de una gran sensibilidad para percibir en los acontecimientos vulgares de la vida y de la historia la voz de Dios y escrutar así los signos de los tiempos. Si partimos del hecho de que la revelación bíblica es fundamentalmente histórica -es decir, Dios se revela a los hombres a través de sucesivas intervenciones en la historia del pueblo elegido- se hace necesario que esas intervenciones no pasaran inadvertidas y para descubrir todo su alcance teológico, Dios suscita a los profetas, hombres dotados de una clarividencia inspirada para descubrir la acción divina en la historia y poner voz al mensaje trascendental de los acontecimientos. Porque no hace nada el Señor sin revelar sus designios a sus siervos los profetas (Am 3,7)
    • Los profetas y el culto:
      • Los profetas de después del exilio mantuvieron una estrecha relación con el culto (Ageo y Zacarías son promotores de la reconstrucción del segundo templo y tanto el tema como es estilo de sus oráculos es típicamente cúltico). Sin embargo los profetas anteriores al exilio se advierte cierta condena, pero no condenan el culto en cuanto tal sino porque había dejado de ser el culto querido por Dios
    • Los falsos profetas:
      • La esencia del verdadero profeta y en lo que se diferenciaba de los falsos radicaba en que él sí había sido llamado por Dios, en la divinidad de su vocación. De ahí en interés por dejar constancia de ese momento en su predicación. Otra diferencia era la distinta concepción que tenían de la Alianza; los monarcas antiguos y los grandes santuarios solían tener consejeros e intérpretes de visiones y sueños que solían denominarse profetas de corte o consejeros del templo respectivamente, los cuales solían decir al rey o al sacerdote lo que querían oír y no trasmitían la palabra transformadora de Dios. Otros criterios para distinguir los falsos de los verdaderos profetas son:  los milagros, las profecías cumplidas, la vida del profeta y la ortodoxia de la doctrina.
    • Carácter sobrenatural del profetismo israelita:
      • El éxtasis profético es el éxtasis místico, que tiene como fin la perfecta unión con Dios. El carácter sobrenatural del profetismo se prueba por las profecías concretas y precisas de acontecimientos humanamente imprevisibles y que se cumplen llegado el momento. Por ejemplo: Amós y Oseas anunciaron en términos claros y precisos la caída del reino del Norte y el destierro de sus habitantes en tiempos de Jeroboam II, un siglo antes de que ocurriera y en un momento de florecimiento y consolidación del reino. Isaías predijo la caída de Asiria cuando ésta se encontraba en su máximo apogeo (10,5); predijo también la ruina de Israel y Damasco (c.7); cuando Jerusalén parecía irremediablemente perdida anunció su liberación (c. 37) que se verificó milagrosamente. Jeremías y Ezequiel anunciaron la vuelta del destierro y la restauración de Israel cuando esto parecía imposible. En este sentido hay que añadir todas las profecías mesiánicas y su cumplimiento en Cristo (el Siervo de Yahvé). Recordemos por último las palabras de 2 Pe 1, 21: ninguna profecía de la escritura es de privada interpretación, porque la profecía no ha sido proferida en los tiempos pasados por humana voluntad, antes bien, movidos por el Espíritu Santo, hablaron los hombres de Dios.
      • Modos de comunicación divina: la palabra divina es comunicada fundamentalmente de dos maneras: las visiones, que pueden ser intelectuales, imaginarias (lo habitual) y sensoriales; estas a su vez pueden ser: visuales, táctiles y gustativas. Y los sueños, que fue lo más frecuente al principio (periodo extático) y al final en el profetismo apocalíptico, no lo fue durante el periodo clásico.
      • Medios de expresión profética: Los profetas sintieron la palabra divina sobre sí mismos on tanta fuerza que no podían dejar de hablar: hablando el Señor ¿quién no profetizará? (Am 3,8); la palabra de Dios es como un fuego abrasador que siento dentro de mis huesos que no puedo contener ni soportar (Jer 20,9). Pues bien, este mensaje era comunicado con: palabras, gestos o acciones simbólicas y/o con la vida misma del profeta.
      • Géneros literarios proféticos: el género literario más común es el oráculo profético (mensajes que Dios les comunicaba por propia iniciativa y con destino a toda la comunidad) que debemos distinguir del oráculo sacerdotal (respuestas que los sacerdotes daban en nombre de Dios a las cuestiones que se les presentaban en los santuarios ayudándose del efod y las suertes del urim y el tummin)
    • Formación de la literatura profética: a grandes rasgos podemos distinguir tres momentos en la composición de los libros proféticos:
      • Un primer momento de predicación viva del profeta y que se trasmite por tradición oral por sus discípulos que a veces ponían por escrito sus palabras en forma de piezas sueltas en los casos de Isaías, Jeremías y Ezequiel parece que fueron los mismo profetas quienes pusieron pro escrito sino todo si muchas colecciones.
      • En un segundo momento las piezas sueltas se fueron agrupando en colecciones, según el criterio de afinidad de temas o asonancias verbales.
      • Finalmente los redactores últimos (generalmente se movían en los círculos de los discípulos del profeta) trasformaron estas colecciones en libros, añadiendo, adaptando y disponiendo el material según un plan aunque en todo momento se mantienen fiel al maestro y esta fase también cae bajo el influjo del carisma de la inspiración.
  3. LA ENSEÑANZA DE LOS PROFETAS:
    • Los profetas tuvieron buen cuidado de no presentarse nunca como fundadores de nada nuevo, sino como reformadores, o mejor aún, como renovadores de la religión de Israel. Lo esencial a la religión hebrea es anterior a la época de los profetas. Lo que si hicieron y de una forma única fue aportar una profundidad, un crecimiento y una concreción insospechados antes de ellos; su aportación constituyó un cuerpo de pensamiento religioso de altura excepcional. Tres son los grandes temas esenciales a la religión mosaica, veamos brevemente sus aportaciones:
      • MONOTEÍSMO: Los profetas hablarán de un Dios Único; de un Dios nacional y, sin embargo, universal; de un Dios trascendente, y sin embargo, cercano a su pueblo.
      • MORALISMO: insisten mucho en la obligación de hacer la voluntad de Dios mediante la observancia fiel de Su Ley y hacen ver al Pueblo que sin esta actitud previa no agradan a Dios un culto ritualista que atribuían a los ritos un efecto infalible y casi mágico. Por eso insisten en temas como: la santidad de Dios y el hombre como pecador; arrepentimiento y perdón; el día de Yahvé; la justicia; el culto grato a Dios.
      • MESIANISMO: el mesianismo profético reviste la forma de un misericordioso plan divino para la salvación de Israel y de toda la humanidad. Es la profundización de una idea ya presente desde las más antiguas tradiciones de Israel: la promesa de Génesis 3,15. La temática incluye tanto el ideal mesiánico como el Mesías en cuanto tal. La visión futura o escatológica de los profetas nos descubre algo grandioso: Sión será la sede del reino universal y santo, en medio de ellos se erigirá el nuevo santuario y se posará el Espíritu Santo y florecerá una nueva era de paz verdadera y fraterna armonía y todas las gentes acudirán a Sión para alcanzar luz y justicia.