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GÉNESIS (2) LA PREHISTORIA BÍBLICA La prehistoria es la ciencia que pretende reconstruir las vicisitudes de la humanidad antes de la aparición de la escritura. Tanto por su método que consiste en clasificar los hallazgos de la antigüedad (arqueología prehistórica), y su sistematización por medio del hallazgo de fósiles (paleoantropología) y de la estratigrafía (geología), así como por sus resultados (que jamás llega a la reconstrucción de un acontecimiento de un personaje), la prehistoria se acerca más a las ciencias naturales que a la historia propiamente dicha. Por esto y dado que la Biblia no contiene enseñanza científica sino religiosa los exegetas modernos se separan cada vez más del intento de concordismo entre la prehistoria científica y la prehistoria bíblica. Dos son los datos de la prehistoria que tienen algo en común con el campo bíblico: la antigüedad del género humano y el origen relativamente reciente de la civilización neolítica. En cada uno de los episodios de Gen 4-11, desde Caín hasta la torre de Babel hay que distinguir tres cosas: 1) la doctrina bíblica, 2) el hecho histórico (o la realidad histórica que justifica esta doctrina y que forma parte de la enseñanza revelada) y 3) las modalidades de la narración (que son como la envoltura o la expresión concreta del hecho y que dependen a menudo de fuentes preisraelitas). Esta sección se puede dividir en seis partes:
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CAÍN Y LOS CAINITAS (Gen 4,1-26) 4 ,1 Conoció el hombre a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín, y dijo: «He adquirido un varón con el favor de Yahvé.» 2 Volvió a dar a luz y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor de ovejas y Caín labrador. 3 Pasó algún tiempo, y Caín hizo a Yahvé una oblación de los frutos del suelo. 4 También Abel hizo una oblación de los primogénitos de su rebaño y de la grasa de los mismos. Yahvé miró propicio a Abel y su oblación, 5 mas no miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín en gran manera y se abatió su rostro. 6 Yahvé dijo a Caín: «¿Por qué andas irritado, y por qué se ha abatido tu rostro? 7 ¿No es cierto que si obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar.» 8 Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera.» Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel y lo mató.9 Yahvé dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?» Contestó: «No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?» 10 Replicó Yahvé: «¿Qué has hecho? Se oye la sangre de tu hermano clamar a mí desde el suelo. 11 Pues bien: maldito seas, lejos de este suelo que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Aunque labres el suelo, no te dará más su fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra.» 13 Entonces dijo Caín a Yahvé: «Mi culpa es demasiado grande para soportarla. 14 Es decir que hoy me echas de este suelo y he de esconderme de tu presencia, convertido en vagabundo errante por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará.» 15 Yahvé le respondió: «Al contrario, quienquiera que matare a Caín, lo pagará siete veces.» Y Yahvé puso una señal a Caín para que nadie que lo encontrase lo atacara. 16 Caín dejó la presencia de Yahvé y se estableció en el país de Nod, al oriente de Edén.Descendencia de Caín. 17 Conoció Caín a su mujer, que concibió y dio a luz a Henoc. Estaba construyendo una ciudad, y la llamó Henoc, como el nombre de su hijo. 18 A Henoc le nació Irad, e Irad engendró a Mejuyael; Mejuyael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lámec. 19 Lámec tomó dos mujeres: la primera llamada Adá, y la segunda Silá. 20 Adá dio a luz a Yabal, que vino a ser padre de los que habitan en tiendas y crían ganado. 21 El nombre de su hermano era Yubal, padre de cuantos tocan la cítara y la flauta. 22 Silá, por su parte, engendró a Túbal Caín, padre de todos los forjadores de cobre y hierro. Hermana de Túbal Caín fue Naamá.23 Dijo Lámec a sus mujeres:«Adá y Silá, oíd mi voz; mujeres de Lámec, escuchad mi palabra: Yo maté a un hombre por una herida que me hizo y a un muchacho por un cardenal que recibí. 24 Caín será vengado siete veces,mas Lámec lo será setenta y siete.» Set y sus descendientes. 25 Adán conoció otra vez a su mujer, que dio a luz un hijo, al que puso por nombre Set, diciendo: «Dios me ha otorgado otro descendiente en lugar de Abel, porque le mató Caín.» 26 También a Set le nació un hijo, al que puso por nombre Enós. Éste fue el primero en invocar el nombre de Yahvé.
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La historia de Caín (4,1-16) Este episodio, cuyos pormenores concretos se nos escapan y debemos atribuir al especial género literario empleado podemos resumirlo así: el primer hombre nacido de los primeros padres fue también el primer asesino. Este hecho simple y trágico pudo ser conocido por el autor inspirado de cualquier modo pero en todo caso fue confirmado por la inspiración. El género literario empleado no descarta que la fuente preisraelita pretendiera dar explicación del origen de un pequeño pueblo (¿los quenitas?) o de los enfrentamientos entre pastores y agricultores, o mejor entre los sedentarios y los nómadas. El autor pudo servirse de estas narraciones que tienen mucho de parábola para referirse a los orígenes de la humanidad, afirmando así bajo la guía de la inspiración divina, que tal fue el comportamiento de los primeros hombres. Al introducirlo aquí le da un profundo sentido religioso; de hecho se trata de la primera muerte según Gen 3,19 y actúa como complemento del relato anterior Gen 3, al describir las consecuencias del pecado original: el pecado engendra pecado (su estirpe). Además se pone de manifiesto el aspecto social de la caída original: el hombre se convierte en enemigo del hombre. Caín, en hebreo Qayin, en algunas lenguas semíticas quiere decir forjador, pero el relato quiere dar una etimología popular, vinculándolo con la palabra qanâ, adquirir, según las palabras de Eva en el momento del parto: he adquirido (qanîtî) un hombre con el favor de Yahvé. Abel (Hèbel) quiere decir en hebreo vapor, vanidad fugaz; si estos nombres no provienen de una lengua extranjera, podemos suponer que se refieren a un apelativo; por ejemplo: Caín sería el forjador, el antepasado de los artesanos, y Abel sería el que muerto pronto, parece haber nacido en vano. Otra enseñanza bastante importante que encierra este relato es la de la libertad humana a pesar de la profunda tendencia al mal. Esto se presenta dramáticamente en una llamada de Dios a Caín cuando se encuentra abatido por que Dios no ha aceptado su ofrenda: 6 Yahvé dijo a Caín: «¿Por qué andas irritado, y por qué se ha abatido tu rostro? 7 ¿No es cierto que si obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien tienes que dominar.» Se trata de un texto difícil al que se han dado diversas traducciones. Nosotros hemos escogido esta. El sentido del pasaje es seguro de todas formas: el pecado, personificado en un demonio, está al acecho y Caín está a punto de dejarse sorprender. Sin embargo el esfuerzo de conquista del pecado puede ser dominado por Caín. Esta narración contiene también una enseñanza moral: la condenación del homicidio. Por otro lado aunque se sobreentiende la ley del Talión (v.14) vemos con asombro como la bondad de Dios está presente también al no permitir que esta ley sea aplicada.
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tumbas de Beni Hassan |
Primer desarrollo de la civilización (4,17-26) Advertimos es este relato rasgos de civilización superior neolítica: agricultura y ganadería. Pero es al describirse los descendientes de Caín cuando el relato indica las conquistas de la civilización. El primer hijo de Caín es Henoc, de quien toma nombre la primera ciudad mencionada en la Biblia (v.17). La familia del fugitivo se convierte en un clan afincada en una ciudad o algo parecido. Sin embargo parece ser un descendiente suyo también el padre de los que habitan en tienda y crían ganado (los nómadas). Se trata de una genealogía de siete personajes (contando a Caín). En este relato vemos dos nuevas rebeliones sobre el plan originario de Dios; una evidente: la poligamia frente a la monogamia del principio; la otra más opinable: la rebelión de Naamá contra la sumisión al marido (no se dice que sea esposa) y los dolores del parto (no se dice que tenga hijos). Se trata de noticias sobre el origen de algunos inventos e instituciones que irrumpieron en la civilización primitiva. Parece como si la tradición proveniente de una población seminómada atribuyera a los tres hijos de Lámec la introducción del tipo de civilización que ella misma práctica: el pastoreo en gran escala con la migración estacional, la especialización de algunos grupos en el arte musical y la especialización de los fundidores y trabajadores del metal. La famosa pintura de las tumbas de Beni Hassan representa a unos nómadas que entran en Egipto con ganado, tocadores de cítaras y fuelles utilizados para forjar los metales. Sin embargo en el contexto de la narración estas noticias están cargadas de pesimismo. Parece como si se nos dijera a través de estas noticias, que efectivamente aunque el desarrollo material y el progreso de la humanidad seguía adelante la regresión moral y religiosa también seguía creciendo. La riqueza que representa el enorme rebaño que hace necesarias las migraciones estacionales, la vida cómoda y agradable, propia de la riqueza y representa por el arte musical, y especialmente la seguridad que proporcionan las armas nuevas y terribles forjadas con metales, son las conquistas de la civilización que hacen erguir la cabeza y desembocar en la soberbia y en la arrogancia homicida del canto de Lámec. Este progreso en la ferocidad desde Caín a Lámec es un hecho grave en el plano de la moral; pero todavía es peor en el plano religioso. El autor sagrado presento la señal que protegía de la venganza a Caín como una señal de la misericordia de Dios y ahora presenta la venganza de Lámec como una represalia mucho mayor que la establecida por Dios para Caín y esto, con sus solas fuerzas, sin recurrir a Dios que queda tácitamente superado al hacerse la comparación entre las dos medidas de venganza. Hay en las palabras de Lámec una implícita actitud de impiedad, de desprecio respecto a Dios. Termina así, bruscamente, con esta descripción de decadencia moral y religiosa la las noticias sobre el progreso de la civilización. Para devolver la tranquilidad al lector vienen las noticias sobre la descendencia de Set (4,25-26) dándonos la seguridad de que no todo estaba perdido para la raza humana. El nombre de Set según el clásico procedimiento de etimología popular se pone en relación con las palabras de su madre: Dios me ha otorgado (sat = set) otro descendiente en lugar de Abel. Set sustituye a Abel como predilecto de Dios y constituye una descendencia que participa en la promesa. Cuando nació Enós (= hombre) este empezó a invocar el nombre de Yahvé (v.26). Así la descendencia de Set se contrapone a la de Caín; esta oposición se manifiesta en que una descendencia trae innovaciones materiales y la otra religiosas. |
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LAS GENEALOGÍAS DE ADAN Y DE SEM (Gen 5,1-32) 5 ,1 Ésta es la lista de los descendientes de Adán:El día en que Dios creó a Adán, lo hizo a imagen de Dios. 2 Los creó varón y hembra, los bendijo y los llamó «Hombre» en el día de su creación.3 Tenía Adán ciento treinta años cuando engendró un hijo a su semejanza, según su imagen, a quien puso por nombre Set. 4 Fueron los días de Adán, después de engendrar a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 5 El total de los días de la vida de Adán fue de novecientos treinta años, y murió.6 Set tenía ciento cinco años cuando engendró a Enós. 7 Vivió Set, después de engendrar a Enós, ochocientos siete años y engendró hijos e hijas. 8 El total de los días de Set fue de novecientos doce años, y murió.9 Enós tenía noventa años cuando engendró a Quenán. 10 Vivió Enós, después de engendrar a Quenán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas.11 El total de los días de Enós fue de novecientos cinco años, y murió.12 Quenán tenía setenta años cuando engendró a Mahalalel. 13 Vivió Quenán, después de engendrar a Mahalalel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas. 14 El total de los días de Quenán fue de novecientos diez años, y murió.15 Mahalalel tenía sesenta y cinco años cuando engendró a Yéred. 16 Vivió Mahalalel, después de engendrar a Yéred, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas. 17 El total de los días de Mahalalel fue de ochocientos noventa y cinco años, y murió.18 Yéred tenía ciento sesenta y dos años cuando engendró a Henoc. 19 Vivió Yéred, después de engendrar a Henoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 20 El total de los días de Yéred fue de novecientos sesenta y dos años, y murió.21 Henoc tenía sesenta y cinco años cuando engendró a Matusalén. 22 Henoc anduvo con Dios; vivió, después de engendrar a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23 El total de los días de Henoc fue de trescientos sesenta y cinco años. 24 Henoc anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo llevó.25 Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando engendró a Lámec.26 Vivió Matusalén, después de engendrar a Lámec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. 27 El total de los días de Matusalén fue de novecientos sesenta y nueve años, y murió.28 Lámec tenía ciento ochenta y dos años cuando engendró un hijo, 29 y le puso por nombre Noé, diciendo: «Éste nos consolará de nuestros afanes y de la fatiga de nuestras manos, por causa del suelo que maldijo Yahvé.» 30 Vivió Lámec, después de engendrar a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. 31 El total de los días de Lámec fue de setecientos setenta y siete años, y murió.32 Era Noé de quinientos años cuando engendró a Sem, a Cam y a Jafet.
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genealogías sumerias |
Cronología solo aparente Las genealogías de los antiguos patriarcas, antes y después del diluvio forman dos cadenas de generaciones que enlazan la época de la creación de Adán con la época del diluvio y esta última con el año en que entró Abrahán en la tierra de Canaán. Ambas aparecen como muy exactas (A viviío x años y engendró a B; luego A, después de engendrar a B, siguió viviendo x años más y engendró hijos e hijas. En total los años de vida de A fueron z -esto último falta en la 2ª genealogía-). Si sumamos todos los años de Cristo a Adán habría unos 4000 años. Llama también la atención la variedad de los números en las tres recensiones del Génesis que tenemos (TM; el Texto Samaritano (Sam) y la versión griega de los LXX). Parece que como si no se tuviera en cuenta la objetividad de las cifras y se pudieran manipular libremente para destacar otros conceptos. Se nos escapan los criterios peculiares que tendrían para hacer estos cambios numéricos. Por ejemplo resulta convencional que los nombres transmitidos sean 10 antes del diluvio y otros 10 (con Abrahán) después del diluvio Resulta extraña la larga longevidad atribuida a los patriarcas (por termino medio 900 años para los antediluvianos y menos de 600 para los postdiluvianos). Se ha de dar a estos números un valor simbólico y no absoluto. En las genealogías sumerias también se encuentran valores exagerados, hiperbólicos, como por ejemplo de 36.000 años, es claro que tienen un valor simbólico. Algunos autores dicen que puede tratarse también de patriarcas, es decir, de dinastías sucesivas, cuya suma se atribuye al patriarca que le dio origen (en fin, es una explicación como otra cualquiera). En conclusión: ambas genealogías, al igual ocurre co la de los cainitas, no nos sirve para elaborar una cronología verdadera. ¿Qué valor tienen? El que tenía para los pueblos de cultura nómada: la genealogía es un documento que comprueba la posesión de determinados derechos por ser descendiente de un determinado personaje (existía equivalencia entre la transmisión de los derechos y la transmisión de la sangre: así el que entra a formar parte de unos derechos determinados se considera también descendiente del que se los transmite). ¿Cuál es el origen de esas listas? Para los antepasado de Abrahán se trata de una tradición de familia; para los de Noé se trata de los nombres de los más antiguos personajes de los que guardaba memoria la tradición, nombres, que según la mentalidad nómada deberían estar agrupados según algún tipo de genealogía pero realmente difícil de reconstruir (simbólica más bien incluso para ellos).
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Henoc en la historia de la salvación Henoc colado en el séptimo anillo de las genealogías destaca de los demás por tres detalles:
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Haremos una división de la perícopa en dos partes:
Después veremos un poco la estructura literaria del texto y la comparación del mismo con la narración babilónica análoga.
1) EL
PECADO DE LOS HIJOS DE DIOS (Gen 6,1-4)
6,
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Los hijos de Dios (6,1-2) Con este pasaje el autor sagrado pretende describir la corrupción de la humanidad por ser esta la causa del diluvio (6,5.7.13). ¿Quiénes son los hijos de Dios? Esta expresión se usa en la Biblia (Sal 82,6; Sab 5,5) o expresiones análogas en (Jer 3,14-19; Os 11,1; Is 1,2; 30,1-9; Sal 73,15). Con esta expresión se quiere significar la parte más noble de la humanidad, la que constituía el pueblo elegido de aquellos remotos tiempos, la porción de la humanidad que mejor conocía a Dios y de la que Dios cuidaba más especialmente. ¿Quienes son las hijas de los hombres? Son sencillamente las jóvenes. Lo que que se quiere decir es que entre los elegidos se difundió una concepción totalmente hedonista del matrimonio; la elevada idea de la mujer (Cf. 2,23s), se había perdido: como consecuencia vino la poligamia y quizá se generalizaron las parejas de hecho o uniones inestables. También hay otra idea que ve en los hijos de Dios a los varones en general, en cuanto que Adán fue creado directamente por Dios y las hijas de los hombres a las mujeres en general, en cuanto que proviene de Adán. La interpretación más corriente es que los hijos de Dios son los descendientes de Set, mientras que las hijas de los hombres son los descendientes de Caín. Se indicaría así la fusión de las dos ramas y la consiguiente corrupción de los setitas. Esta es la opinión más unánimemente sostenida por la patrística antigua y medieval.
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El límite de los 120 años (6,3) Ante el panorama de corrupción generalizada, Dios pronuncia su juicio: el hombre no es más que carne (basar). Para el AT la carne (basar) no es algo malo, por eso no debe interpretarse en el sentido que a nosotros nos parece obvio de que el hombre se ha dejado llevar por los instintos y por eso ha quedado inmerso en el mal. No, a lo que se contrapone carne es a espíritu (Ez 10,12; Is 40,6s; 31,3); lo que se expresa el juicio de Dios es: el hombre sin el espíritu que proviene de Dios y le da la capacidad de hacer cosas grandes y hermosas vuelve a caer en el polvo, al haber renegado voluntariamente de lo que constituye su fuerza, ahora solamente es carne. Juntamente con su juicio emite Dios su sentencia: No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre... que sus días sean 120 años. Se trata de una condena de muerte: el hombre, es decir el género humano, habrá de perecer dentro de 120 años; en este contexto está fuera de duda que este plazo de vencimiento se refiere al diluvio. Es un tiempo para el arrepentimiento, fruto de la misericordia de Dios. Los gigantes (6,4) Los gigantes o nefilim se encuentran también en Nm 13,33 y significan en aquel contexto una raza de hombres de gran estatura que habitaba en la tierra de Canaán. Se remacha su carácter humano y no mitológico. Está claro que el texto actual no quiere presentar a estos gigantes como fruto de aquellas uniones (que quizá en un primer momento vino planteada como la fusión de seres sobrenaturales con las mujeres humanas). El autor sagrado quizá ha reelaborado el antiguo texto de un modo original y bastante radical. Más aún parece negar este origen mitológico al decir que existieron también después del diluvio sin tener nada que ver aquellos con estos, por lo que el origen debe ser otro al propuesto por esa tradición mitológica oriental. Resumiendo, el pecado se atribuye exclusivamente a los hombres y no a seres divinos o angélicos, y el origen delos gigantes queda en la sombra |
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EL DILUVIO Y EL MUNDO RENOVADO (Gen 6,5-9,17) 5 Viendo Yahvé que la maldad del hombre cundía en la tierra y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran puro mal de continuo, 6 le pesó a Yahvé de haber hecho al hombre en latierra, y se indignó en su corazón. 7 Y dijo Yahvé: «Voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado -desde el hombre hasta los ganados, los reptiles, y hasta las aves del cielo-, porque me pesa haberlos hecho.» 8 Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvé.9 Ésta es la historia de Noé:Noé fue el varón más justo y cabal de su tiempo. Noé andaba con Dios. 10 Noé engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet.11 La tierra estaba corrompida en la presencia de Dios: la tierra se llenó de violencias. 12 Dios miró a la tierra y vio que estaba viciada, porque toda carne tenía una conducta viciosa sobre la tierra.
Preparativos para el diluvio. 13 Dijo, pues, Dios a Noé: «He decidido acabar con todo viviente, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos. Por eso, he decidido exterminarlos de la tierra. 14 Hazte un arca de maderas resinosas. Haces el arca de cañizo y la calafateas por dentro y por fuera con betún. 15 Así es como la harás: longitud del arca, trescientos codos; su anchura, cincuenta codos; y su altura, treinta codos. 16 Haces al arca una cubierta y a un codo la rematarás por encima, pones la puerta del arca en su costado, y haces un primer piso, un segundo y un tercero.17 «Por mi parte, voy a traer el diluvio, las aguas sobre la tierra, para exterminar todo viviente que tiene hálito de vida bajo el cielo: todo cuanto existe en la tierra perecerá. 18 Pero contigo estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. 19 Y de todo ser viviente meterás en el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra.20 De cada especie de aves, de cada especie de ganados, de cada especie de reptiles entrarán contigo sendas parejas para sobrevivir. 21 Tú mismo procúrate toda suerte de víveres y hazte acopio para que os sirvan de comida a ti y a ellos.» 22 Así lo hizo Noé y ejecutó todo lo que le había mandado Dios.7, 1 Yahvé dijo a Noé: «Entra en el arca tú y toda tu familia, porque tú eres el único justo que he visto en esta generación. 2 De todos los animales puros tomarás para ti siete parejas, el macho con su hembra, y de todos los animales que no son puros, una pareja, el macho con su hembra. 3 (Asimismo de las aves del cielo, siete parejas, machos y hembras) para que sobreviva la casta sobre la faz de toda la tierra. 4 Porque dentro de siete días haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y exterminaré de sobre la faz del suelo todos los seres que hice.» 5 Y Noé ejecutó todo lo que le había mandado Yahvé.6 Noé contaba seiscientos años cuando acaeció el diluvio, las aguas, sobre la tierra.7 Noé entró en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, para salvarse de las aguas del diluvio.8 (De los animales puros, y de los animales que no son puros, y de las aves, y de todo lo que repta, 9 sendas parejas de cada especie entraron con Noé en el arca, machos y hembras, como había mandado Dios a Noé.) 10 A la semana, las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.11 El año seiscientos de la vida de Noé, el mes segundo, el día diecisiete del mes, en ese día saltaron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo se abrieron, 12 y estuvo descargando la lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.13 En aquel mismo día entró Noé en el arca, como también los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, y la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos; 14 y con ellos los animales de cada especie, los ganados de cada especie, los reptiles de cada especie que reptan sobre la tierra, y las aves de cada especie: toda clase de pájaros y seres alados; 15 entraron con Noé en el arca sendas parejas de todos los vivientes en los que hay aliento de vida, 16 y los que iban entrando eran macho y hembra de cada especie, como Dios se lo había mandado.Y Yahvé cerró la puerta detrás de Noé. La inundación. 17 El diluvio duró cuarenta días sobre la tierra. Crecieron las aguas y levantaron el arca, que se alzó de encima de la tierra. 18 Subió el nivel de las aguas y crecieron mucho sobre la tierra, mientras el arca flotaba sobre la superficie de las aguas. 19 Subió el nivel de las aguas mucho, muchísimo sobre la tierra, y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo. 20 Quince codos por encima subió el nivel de las aguas, quedando cubiertos los montes. 21 Pereció toda carne: lo que repta por la tierra, junto con aves, ganados, animales y todo lo que pulula sobre la tierra, y toda la humanidad. 22 Todo cuanto respira hálito vital, todo cuanto existe en tierra firme, murió. 23 Yahvé exterminó todo ser que había sobre la faz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta los reptiles y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca. 24 Las aguas inundaron la tierra por espacio de ciento cincuenta días.Retroceden las aguas. 8, 1 Acordóse Dios de Noé y de todos los animales y de los ganados que con él estaban en el arca. Dios hizo pasar un viento sobre la tierra y las aguas decrecieron. 2 Se cerraron las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia del cielo. 3 Poco a poco retrocedieron las aguas de sobre la tierra. Al cabo de ciento cincuenta días, las aguas habían menguado, 4 y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, varó el arca sobre los montes de Ararat. 5 Las aguas siguieron menguando paulatinamente hasta el mes décimo, y el día primero del décimo mes asomaron las cumbres de los montes.6 Al cabo de cuarenta días, abrió Noé la ventana que había hecho en el arca 7 y soltó al cuervo, el cual estuvo saliendo y retornando hasta que se secaron las aguas sobre la tierra. 8 Después soltó a la paloma, para ver si habían menguado ya las aguas de la superficie terrestre. 9 La paloma, no hallando donde posar el pie, tornó donde él, al arca, porque aún había agua sobre la superficie de la tierra; y alargando él su mano, la tomó y la metió consigo en el arca. 10 Aún esperó otros siete días y volvió a soltar la paloma fuera del arca. 11 La paloma vino al atardecer trayendo en el pico un ramo verde de olivo, por donde conoció Noé que habían disminuido las aguas de encima de la tierra. 12 Aún esperó otros siete días y soltó la paloma, que ya no volvió donde él.13 El año seiscientos uno de la vida de Noé, el día primero del primer mes, se secaron las aguas de encima de la tierra.Noé retiró la cubierta del arca, miró y vio que estaba seca la superficie del suelo. 14 En el segundo mes, el día veintisiete del mes, quedó seca la tierra.Noé sale del arca. 15 Habló entonces Dios a Noé en estos términos: 16 «Sal del arca con tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos. 17 Saca contigo todos los animales de toda especie que te acompañan, aves, ganados y todos los reptiles que reptan sobre la tierra. Que pululen sobre la tierra y sean fecundos y se multipliquen sobre la tierra.» 18 Salió, pues, Noé con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. 19 Todos los animales, todos los ganados, todas las aves y todos los reptiles que reptan sobre la tierra salieron por familias del arca.20 Noé construyó un altar a Yahvé, y tomando de todos los animales puros y de todas las aves puras, ofreció holocaustos en el altar. 21 Al aspirar Yahvé el calmante aroma, dijo en su corazón: «Nunca más volveré a maldecir el suelo por causa del hombre, porque las trazas del corazón humano son malas desde su niñez, ni volveré a herir a todo ser viviente como lo he hecho.22 «Mientras dure la tierra,sementera y siega, frío y calor, verano e invierno, día y noche no cesarán.» El orden nuevo del mundo. 9, 1 Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra. 2 Infundiréis temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a vuestra disposición.3 Todo lo que se mueve y tiene vida os servirá de alimento: todo os lo doy, lo mismo que os di la hierba verde. 4 Sólo dejaréis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre, 5 y yo os prometo reclamar vuestra propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: a todos y a cada uno reclamaré el alma humana.6 Quien vertiere sangre de hombre,por otro hombre será su sangre vertida, porque a imagen de Dios hizo Él al hombre. 7 Vosotros, pues, sed fecundos y multiplicaos; extendeos por la tierra y dominad en ella.»8 Dijo Dios a Noé y a sus hijos: 9 «He pensado establecer mi alianza con vosotros y con vuestra futura descendencia, 10 y con todo ser vivo que os acompaña: las aves, los ganados y todas las alimañas que hay con vosotros, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra. 11 Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada la vida por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.»12 Dijo Dios: «Ésta es la señal de la alianza que para las generaciones perpertuas pongo entre yo y vosotros y todo ser vivo que os acompaña: 13 Pongo mi arco en las nubes, que servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra. 14 Cuando yo anuble de nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes, 15 y me acordaré de la alianza que media entre yo y vosotros y todo ser vivo, y no habrá más aguas diluviales para exterminar la vida.16 Pues en cuanto esté el arco en las nubes, yo lo veré para recordar la alianza perpetua entre Dios y todo ser vivo, toda la vida que existe sobre la tierra.»17 Y dijo Dios a Noé: «Ésta es la señal de la alianza que he establecido entre yo y toda la vida que existe sobre la tierra.»
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El arca El nombre de Noé (Noah) tal vez derive de una raíz semítica (conservada en etiópico) que significa prolongarse; en este caso Noé sería un apelativo que en el ambiente semítico se dio al héroe del diluvio que sobrevivió a él. En 6, 14s se describe el arca con la palabra hebrea tebâ que solo se utiliza en el relato del diluvio y en Ex 2,3.5 para significar la cesta flotante en que fue expuesto Moisés niño. No expresa la idea de una nave sino la de una caja; en este caso se trata de una flotador de maderas resinosas (madera de gofer, tal vez cipres que se hace impermeable mediante betúm). Duración del diluvio Hay dos datos distintos que son indicio de dos fuentes distintas. La primera serie:
La segunda serie se concibe a modo de boletín:
Los datos no se excluyen pues pueden combinarse los datos: los 40 días de lluvia (7.12.17) quedan incluidos en los tres meses en que las aguas lo ocupan todo. Y la otra serie (40 +7 +7 +7) deben incluirse entre los tres meses que que pasan desde la aparición de las cimas de los montes y la total desaparición de las aguas. Sin embargo existe cierta incongruencia que nos permite afirmar la existencia de dos relatos distintos y fusionados en uno. La alianza después del diluvio Del permiso que Dios da a los hombres para alimentarse con la carne de los animales (9,2s) no es necesario deducir que hasta entonces los hombres no comían carne (CF. sacrificio de Abel 4,4). Lo que se quiere indicar es que mientras en la época paradisíaca no era necesario matar a los animales para comer (1,29) ahora se aprovecha la ocasión de esta nueva alianza de Dios con Noé para dejar claro que el hecho de comer carne no es contrario al plan de Dios, aunque se quiere poner de nuevo una restricción divina respecto al comer como se hizo en el paraíso para expresar el dominio de Dios sobre todo lo que tiene vida y que está simbolizada por la sangre: sólo dejaréis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre (9,4). La alianza no tiene aquí carácter bilateral, sino que parece ser una manifestación de la solemne promesa divina, como ocurre también en la alianza con Abraham (17,1.21) y en la alianza sinaítica (Ex 31,12-17) la iniciativa siempre la lleva Dios mismo. Toda alianza iba conectada con un signo que se consideraba como un testimonio o memorial (Cf. Gen 31,43-54; Jos 24,26) y que en los casos anteriores era la circuncisión y la observancia del sábado y aquí es el arco iris. El arco iris recordará que la obra de la creación no será ya interrumpida (hasta el fin del mundo) como se dice en 8,22.
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| tabla XI del poema de Gilgamés |
La narración babilónica del diluvio En Babilonia se relataba el diluvio de manera bastante parecida a la narración bíblica. El relato más largo y mejor conservado, contenido en la tabla XI del poema de Gilgamés, se puede resumir así: los dioses, instigados por En-lil, deciden en asamblea enviar el diluvio, pero el dios Ea, fingiendo hablar a una pared, revela a su protegido Utnapistín el proyecto divino y le exhorta a que construya una nave para ponerse a salvo. Se trata de una nave, no de un arca: sus dimensiones son dadas con precisión y se menciona el asfalto, ambos elementos parecidos a lo que se dice en la Biblia. Los dioses asustados por la tormenta se van como perros a lo más alto del cielo. Tras el diluvio se ofrece un sacrificio, al que acuden los dioses por el olor como moscas, y tras una disputa entre los dioses, se bendice a Utnapistín y a su familia haciéndoles inmortales y llevándoselos a habitar a la boca de los ríos. La narración bíblica hace que resalte el monoteísmo por vía de contraste y se advierte el tono de burla del relato babilónico contrario al respeto a Dios del Bíblico. Además el diluvio babilónico no tiene carácter moral, éste aparece como una medida caprichosa y desproporcionada mientras que en la Biblia adquiere una tremenda lección de moralidad: Dios no puede soportar ya más el mal moral: la humanidad se ha corrompido tan irremediablemente que es necesario destruirla para volver a empezar de nuevo.
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Excursus Dejaremos para más adelante dar una respuesta adecuada a estos epígrafes:
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LAS TRES RAMAS DE LA HUMANIDAD. EL DESTINO DE LOS HIJOS DE NOE (Gen 9,18-29) 18 Los hijos de Noé que salieron del arca eran Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán. 19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos se pobló toda la tierra.20 Noé se dedicó a la labranza y plantó una viña. 21 Bebió del vino, se embriagó y quedó desnudo en medio de su tienda. 22 Vio Cam, padre de Canaán, la desnudez de su padre y avisó a sus dos hermanos afuera. 23 Entonces Sem y Jafet tomaron el manto, se lo echaron al hombro los dos, y andando hacia atrás, vueltas las caras, cubrieron la desnudez de su padre, sin verla. 24 Cuando despertó Noé de su embriaguez y supo lo que había hecho con él su hijo menor, 25 dijo:«¡Maldito sea Canaán! ¡Siervo de siervos sea para sus hermanos!» 26 Y después dijo:«¡Bendito sea Yahvé, el Dios de Sem, y sea Canaán esclavo suyo! 27 ¡Haga Dios dilatado a Jafet;habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán esclavo suyo!» 28 Vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años. 29 El total de los días de Noé fue de novecientos cincuenta años, y murió. |
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El pecado de Cam El episodio de la embriaguez de Noé y del pecado de Cam es referido por el autor inspirado porque fue la ocasión del oráculo paterno que determino el destino de sus descendientes. Observaciones: la agricultura practicada por Noé nos transporta a la aurora del neolítico; la embriaguez de Noé fue debida a la inexperiencia pero esto no quiere decir que el fuera el inventor del vino; la involuntaria desnudez del patriarca es de advertir que ocurre en la tienda (9,21); el acto de Cam no fue solo una curiosidad indiscreta sino también una grave irreverencia dada la honorabilidad de su padre (donde acaso se sobreentienda alguna cosa más) y por haber invitado a sus hermanos a burlarse de su padre en aquel desconcertante estado. Así se comprende la gravedad del castigo. La piedad filial de los otros dos hijos es tanto más delicada cuanto que evitan a su padre la humillación de ser visto por ellos en aquel estado, aunque sea por una causa tan razonable y humana. |
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Los oráculos de Noé Los oráculos de Noé constituyen la primera de las bendiciones (y de las maldiciones) patriarcales que tienen un alcance mesiánico de algún modo. ¡Maldito sea Canaán! Causa extrañeza que sea maldecido Canaán el hijo menor de Cam y no Cam. Caben dos explicaciones: o bien no se quiere maldecir a Cam que fue bendecido por Dios antes (9,1) y se bendice sólo la descendencia, lo mismo ocurre con los otros dos hijos o bien se trata de un cambio inspirado y donde pusiera Cam se puso Canaán para expresar el triste destino de los cananeos que fueron sometidos por los israelitas. Siervo de siervos = el último de los esclavos, la maldición se refiere a un bien temporal es decir a la pérdida de la independencia política y de la grandeza nacional. ¡Bendito sea Yahvé, el Dios de Sem! y sea Canaán su esclavo: esta bendición tiene un carácter ante todo espiritual; se trata de una peculiar relación con Yahvé. De hecho de la estirpe de Sem surgirá Abrahán, el pueblo elegido y finalmente el Mesías. También hay un aspecto temporal o material en la bendición: los descendientes de Sem tendrán dominio sobre los cananeos. ¡Haga Dios dilatado a Jafet!: se trata de crecimiento demográfico y de extensión territorial. Precisamente los indoeuropeos han poblado continentes enteros. Se trata pues de un bien temporal. Pero el oráculo añade algo más: habite (Jafet) en las tiendas de Sem: evidentemente como huésped, lo que significa que el bien espiritual prometido a Sem será comunicado también a jafet, pero sólo a través de la mediación de Sem. Dios en cuanto creador tiene su predilección con Jafet pero en cuanto salvador y revelador de la verdadera religión tendrá relaciones privilegiadas con la descendencia de Sem y en esto Jafet aprenderá de Sem. Aquí vemos la libertad de Dios en su elección, con iguales mérito Dios elige a Sem con preferencia a Jafet, para hacer de él y de su descendencia el instrumento de los planes divinos de salvación con respecto a todo el género humano. volver al principio |
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10, 1 Ésta es la descendencia de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio:2 Hijos de Jafet: Gómer, Magog, los medos, Yaván, Túbal, Mésec y Tirás.3 Hijos de Gómer: Asquenaz, Rifat, Togarmá. 4 Hijos de Yaván: Elisá, Tarsis, los queteos y los rodenses. 5 A partir de éstos se poblaron las islas de las gentes.Éstos fueron los hijos de Jafet por sus territorios y lenguas, por sus linajes y naciones respectivas. 6 Hijos de Cam: Cus, Misráin, Put y Canaán. 7 Hijos de Cus: Sebá, Javilá, Sabtá, Ramá y Sabtecá. Hijos de Ramá: Seba y Dedán.8 Cus engendró a Nemrod, que fue el primero que se hizo prepotente en la tierra. 9 Fue un bravo cazador delante de Yahvé, por lo cual se suele decir: «Bravo cazador delante de Yahvé, como Nemrod.» 10 Los comienzos de su reino fueron Babel, Érec y Acad, ciudades todas ellas en tierra de Senaar. 11 De aquella tierra procedía Asur, que edificó Nínive, Rejobot Ir, Cálaj 12 y Resen, entre Nínive y Cálaj (aquella es la Gran Ciudad).13 Misráin engendró a los lidios, anamitas, lehabitas y naftujitas, 14 a los de Patrós, de Casluj y de Caftor, de donde salieron los filisteos.15 Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het, 16 al jebuseo, al amorreo, al guirgaseo, 17 al jivita, al arquita, al sinita, 18 al arvadita, al semarita y al jamatita. Más tarde se propagaron las estirpes cananeas. 19 La frontera de los cananeos iba desde Sidón, en dirección de Guerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Admá y Seboín, hasta Lesa.20 Éstos fueron los hijos de Cam, según sus linajes y lenguas, por sus territorios y naciones respectivas.21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Héber y hermano mayor de Jafet.22 Hijos de Sem: Elam, Asur, Arfacsad, Lud y Aram. 23 Hijos de Aram: Us, Jul, Guéter y Mas.24 Arfacsad engendró a Sélaj, y Sélaj engendró a Héber. 25 A Héber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Péleg, porque en sus días fue divida la tierra. Su hermano se llamaba Yoctán. 26 Yoctán engendró a Almodad, a Selef, a Jasarmávet, a Yéraj, 27 a Hadorán, a Uzal, a Diclá, 28 a Obal, a Abimael, a Sebá, 29 a Ofir, a Javilá y a Yobab. Todos fueron hijos de Yoctán. 30 Su asiento se extendió desde Mesá, en dirección a Sefar, al monte del oriente.31 Éstos fueron los hijos de Sem, según sus linajes y lenguas, por sus territorios y naciones respectivas.32 Hasta aquí los linajes de los hijos de Noé, según su origen y sus naciones. Y a partir de ellos se dispersaron los pueblos por la tierra después del diluvio.
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Composición y significado de la lista Es fácil comprobar en esta lista la presencia de tres géneros literarios bien distintos:
La lista geográfica Los pueblos que aparecen están en gran parte identificados pues aparecen también algunos de ellos en documentos egipcios, griegos y asirios:
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La tradición histórica (Gen 10,8-12) Según los recuerdos históricos conservados por estos pueblos la aparición del poder político parece centrarse en un gran personaje: Nemrod. Debió de ser un gran héroe, más aún fue el primero de los grandes hombres; no solo fue un guerrero sino un buen cazador. De las ciudades mencionadas son conocidas: Babel = en babilónico: puerta del dios, es Babilonia; Érec = Uruc (actual Warka) donde reinó Gilgamés; Acad = la antigua Agade (no identificada). Senaar = Mesopotamia meridional. Después aparece Asur que parece ser el nombre de otro héroe, el cual edificó Nínive = la actual Quyingiq y Nebi Yumus, junto a Mosul. La realidad histórica que subyace en este lejano recuerdo es que Asiria fue deudora de Babilonia en cuanto a toda su cultura y que su creciente despuntar se produjo con la decadencia babilónica bajo el dominio de los casitas. |
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La genealogía de los hebreos (Gen 10, 24-30) Arfacsad es el antepasado más antiguo cuyo nombre han conservado los hebreos. Su descendencia de Sem no es necesariamente inmediata, ya que desde Sem hasta los hijos de Héber (Péleg y Yoctán) tenemos seis nombres de personas. Los nombres que se dice que proceden de Yoctán son nombres de localidades: Jasarmávet = la actual Hadramaut; Ofir = el páis del oro de 1 Re 9,26s; Sebá y Javilá, que ya vimos anteriormente entre los hijos de Cus; lo cual quiere decir que aunque geográficamente pertenecen al sur, la zona de Cam, sin embargo genealógicamente provienen de la estirpe de Sem. Por tanto podemos deducir que los israelitas se consideraban emparentados con las tribus de Arabia, porque los hijos de Héber, (v.21) están integrados por dos ramas, una que desciende de Péleg y otra que proviene de Yoctán. Este documento genealógico interrumpido con Péleg debía continuar hasta Abrahán, pero en la redacción final se omitió porque fue sustituida por la lista completa de 11,10-26.32, la cual empieza de nuevo con Sem y llega precisamente hasta Abrahán. Ponemos a continuación la lista de los patriarcas postdiluvianos: 10 Éstos son los descendientes de Sem:Sem tenía cien años cuando engendró a Arfacsad, dos años después del diluvio. 11 Vivió Sem, después de engendrar a Arfacsad, quinientos años, y engendró hijos e hijas.12 Arfacsad era de treinta y cinco años de edad cuando engendró a Sélaj. 13 Y vivió Arfacsad, después de engendrar a Sélaj, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.14 Era Sélaj de treinta años cuando engendró a Héber. 15 Y vivió Sélaj, después de engendrar a Héber, cuatrocientos tres años, y engendró hijos e hijas.16 Era Héber de treinta y cuatro años cuando engendró a Péleg. 17 Y vivió Héber, después de engendrar a Péleg, cuatrocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.18 Era Péleg de treinta años cuando engendró a Reú. 19 Y vivió Péleg, después de engendrar a Reú, doscientos nueve años, y engendró hijos e hijas.20 Era Reú de treinta y dos años cuando engendró a Serug. 21 Y vivió Reú, después de engendrar a Serug, doscientos siete años, y engendró hijos e hijas.22 Era Serug de treinta años cuando engendró a Najor. 23 Y vivió Serug, después de engendrar a Najor, doscientos años, y engendró hijos e hijas.24 Era Najor de veintinueve años cuando engendró a Téraj. 25 Y vivió Najor, después de engendrar a Téraj, ciento diecinueve años, y engendró hijos e hijas.26 Era Téraj de setenta años cuando engendró a Abrán, a Najor y a Harán. |
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LA TORRE DE BABEL (Gen 11,1-9) La narración de la torre de Babel podemos dividirla en circo partes:
11, 1 Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras. 2 Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron. 3 Entonces se dijeron el uno al otro: «Vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego.» Así el ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa. 4 Después dijeron: «Vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en el cielo, y hagámonos famosos, por si nos desperdigamos por toda la faz de la tierra.»5 Bajó Yahvé a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos, 6 y pensó Yahvé: «Todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y éste es el comienzo de su obra. Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible. 7 Bajemos, pues, y, una vez allí, confundamos su lenguaje, de modo que no se entiendan entre sí.» 8 Y desde aquel punto los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 9 Por eso se la llamó Babel, porque allí embrolló Yahvé el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los desperdigó Yahvé por toda la faz de la tierra |
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Notas exegéticas La introducción tiene de suyo una clave universalista: todo el mundo era de un mismo lenguaje. Este episodio interrumpe aparente mente la lista genealógica que parece volverse a iniciar en 11,10-26; quizás la razón de esta intrusión sea lo que se dijo en 10,25: 25 A Héber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Péleg, porque en sus días fue divida la tierra. Introducción: Todo el mundo era de un mismo lenguaje (lit: un solo labio) e idénticas palabras: Parece ser que se trata de un mismo lenguaje, aunque puede que también haga referencia a que tenían un mismo pensar y unas mismas ideas y proyectos, y por tanto, más que al único lenguaje haga referencia a que tenían una unidad política y cultural. De hecho existen numerosas inscripciones asirias en las que aparece la expresión: "depender de una sola boca" para expresar esta idea. Parece como si esos hombres fuesen nómadas y decidiesen al descubrir Senaar hacerse sedentarios. Se trata de las llanuras de Mesopotamia. La primera escena: Estos hombres una vez asentados decidieron fabricar ladrillos y a usar el betún; se trata de un pormenor perfectamente acorde con los datos arqueológicos. La segunda escena: nos presenta a esos mismo hombres que expresan el deseo de tener un proyecto común así como la finalidad que los mueve: quieren construir una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo; pero no se expresa un desafío sin tenemos en cuenta las inscripciones babilónicas y sumerias donde se dice ingenuamente y como frase hecha que la torre llega al cielo. Además Dios mismo dice en el v.6 que lo que quieren hacer es factible, es decir no pretendían llegar al cielo. El objetivo de la torre es ser un símbolo de unidad y un punto de referencia visible desde todas partes. Aquel grupo decidió no dispersarse más formado grupos separados e independientes, sino permanecer unidos en torno a una gran capital. La tercera escena: pone ya en boca de Dios el juicio sobre el proyecto que llevan a cabo los hombres y revela el plan divino: Yahvé no quiere que tenga éxito el plan humano y actúa desde dentro de los hombres mismos, no se entenderán, y de esa incomunicación surgirá la dispersión y el cese del proyecto común. Conclusión: primero es la incomunicación-dispersión y luego el cese del proyecto y no viceversa, de hecho ya ni se nombra la torre en el v.8. Por tanto la exégesis principal no es que quedara sin terminar la torre; lo principal del relato es la dispersión que de hecho es lo que se repite al final. Otra conclusión relaciona este relato con un relato etimológico popular de la ciudad de Babel de base nemotécnica. Efectivamente, Babel (= Puerta de Dios ) se parece a balbel = confundir en arameo. |
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Enseñanza religiosa La enseñanza religiosa que todos admiten es: nadie puede resistir a la voluntad de Dios y oponerse a sus planes providenciales. Algunos ven aquí la rebelión del hombre al mandato divino de procread y llenad la tierra y por tanto la repetición (después de Noé) del envío de multiplicarse y llenad la tierra una vez más. ¿Cuál fue en concreto la intervención de Dios? Unos dicen que con el surgir de diversas lenguas, otros que con la aparición de diversos pareceres. Si tenemos en cuenta que aquí la unidad lingüística es presentada como la expresión principal de la unidad debemos considerar que la misma división lingüística sea la causa de la dispersión. La unidad de aquel grupo era la causa de su intento y de su éxito inicial pero la causa o razón de dicha unidad no se ajustaba a la voluntad o plan divino que los quería dispersos y distintos en varios pueblos cada uno con su destino peculiar. Otra interpretación ve una narración etiológica de la diversidad lingüística y podría leerse así: hubo un tiempo en que no había diversidad lingüística; pasados varios siglos (v.2 y 3) surge en la mente de aquellos hombres el proyecto grandioso de la unidad universal (3) pero Dios ya desde la eternidad ha decidido que dicho proyecto no prospere por mano humana y por eso ha procurado que brotaran espontáneamente diversidades lingüísticas (6-8). Si aplicamos ahora el principio de distinción entre la realidad histórica-religiosa y el medio de presentación de esa realidad, podemos afirmar que el autor se sirvió de esta narración popular para formular verdades importantes como: que la voluntad de Dios es irresistible y que Dios no permitirá nunca el triunfo completo de una comunidad humana que no se fundamente en su gracia; expresar de un modo típico la tensión siempre actual entre los planes de la soberbia humana y de la providencia divina. De hecho Babilonia desde el Génesis hasta el Apocalipsis aparece como vinculada a la vaciedad de las grandezas humanas ante el juicio divino divino en la historia. Nota arqueológica La torre mencionada debe concebirse como un zigurat o torre de planos escalonados que en toda ciudad importante de Mesopotamía en la civilización sumerio-acádica era el centro principal religioso. El significado religioso de las torres babilónicas que expresan arquitectónicamente el deseo de la humanidad de encontrar un punto de contacto con Dios, cosa que la Biblia no toma en consideración. Se conocen la Torre de Nemrod que se encuentra a 15 Km al suroeste de Babilonia, dedicada al dios Nabu en la ciudad de Bosippa, tenía siete plantas y su nombre sumerio era: Casa de los siete planetas del cielo y de la tierra. También se conoce en Babilonia la torre del templo de Marduc (cuyo templo se denominaba: Casa de la cabeza erguida) que tenía cinco plantas y su base cuadrada era de 96 m de lado y más de 90 m de altura (el nombre de la torre era: Casa del fundamento del cielo y de la tierra) volver al principio |