1) El criterio de la inspiración
-
Sólo si Dios nos manifiesta
que ha inspirado un libro podremos llegar al conocimiento cierto
de esta hecho que en
sí mismo es sobrenatural, ya que cursa sin una repercusión exterior y visible ni
en el hombre ni en el libro. Por tanto podemos
afirmar
que es sólo por el testimonio de Dios mismo,
(el cual transmitido por la
Tradición apostólica-eclesial y propuesto por el Magisterio infalible), por el que podemos llegar a la certeza de la inspiración de
los libros sagrados. Efectivamente solo por el testimonio
público o formal de Dios por medio de una propuesta (revelación) del
Magisterio infalible de la Iglesia que nos ha sido trasmitido por la
tradición apostólica-eclesiástica (DV,8)
-
¿Qué
garantías tenemos de
que esto ha sido así? ¿Qué criterios tuvo la Iglesia primitiva para llegar a
estas conclusiones? Podemos decir que la Iglesia primitiva tuvo por sujetos
inspirados a la hora de tomar esta decisión a:
-
LA
IGLESIA MISMA, en su sentir común, sensus fidelium. La iglesia al
sentirse y verse reflejada como en un espejo en esos escritos, al leerlos dijo:
"sin son míos" (nariz
católica), es decir,
"sí soy yo misma la que aparezco en esos libros, sí
están inspirados en cuanto que reflejan una realidad sobrenatural como es la
Iglesia". O Mejor aún: "Si, en ellos se
refleja el rostro de Dios (mi Esposo) con fidelidad, y yo que soy su Esposa lo reconozco
con certeza a
Él en ellos". De hecho,
la Iglesia primitiva, que estaba
formada en sus orígenes por muchos judeo-cristianos
consideró desde el principio los libros de AT como libros inspirados
-
LOS
APÓSTOLES, ya que al tener los carismas necesarios (efusión extraordinaria
del ES) para la misión encomendada por Jesucristo de guiar a la Iglesia, tanto
sus evangelios como lo que ellos admiten por bueno para la Iglesia (como son los
libros del Antiguo Testamento) son tenidos lógicamente por inspirados.
-
LA
AUTORIDAD DE JESUCRISTO, que emplea muchas veces citas del AT dándolas por
inspiradas y así mismo nos dice Lucas que en el camino de Emaús:
[27] Y comenzando por Moisés y por todos los Profetas les interpretaba en
todas las Escrituras lo que se refería a él. (LUCAS, 24).
Vemos como el Señor las da por
buenas e inspiradas.
2) La existencia de la inspiración:
Como hemos dicho, se
necesita es testimonio unánime de la SE, el Magisterio y la Tradición
afirmando la inspiración de las Escrituras. Veamos pues si se cumplen las
tres condiciones para dar por buena la inspiración de los libros sagrados:
-
El testimonio de Dios sobre la
inspiración de la SAGRADA ESCRITURA
-
Para el AT:
-
El testimonio de los PROPIOS JUDÍOS Y AUTORES SAGRADOS que repiten
convencidos:
-
El testimonio del propio JESUCRISTO y de los
APÓSTOLES que
atribuyen a la SE:
Efectivamente, Cristo y los Apóstoles nunca
reprobaron esta persuasión, sino que la aprobaron de una manera positiva. Cristo
y los Apóstoles tuvieron por inspirados todos los libros del AT (esto se puede
afirmar al menos con certeza de los protocanónicos) al atribuirles...:
-
una autoridad absoluta e infalible dado…
-
Mt 5,18: En verdad os digo que mientras no pasen el
Cielo y la tierra no pasará de la Ley ni la más pequeña letra o trazo hasta que
todo se cumpla.
-
Lc 24,44: Y les dijo: Esto es lo que os decía cuando aún
estaba con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito
en la Ley de Moisés y en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.
-
Jn 10,35: Si llamó dioses a aquellos a quienes se dirigió la
palabra de Dios, y la Escritura no puede fallar...
-
… dado el origen divino
del contenido...
-
[8] La Escritura, previendo que Dios
justificaría a los gentiles por la fe, anunció de antemano a Abrahán: En
ti serán bendecidas todas las naciones. (GÁLATAS, 3)
-
... en cuanto que tiene a Dios
por causa principal...
-
[31] Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no
habéis leído lo que os fue dicho por Dios: [32] Yo soy el Dios de
Abrahán y el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Ahora bien, no es Dios de muertos
sino de vivos. (MATEO, 22).
-
[46] En efecto, si creyeseis a Moisés, tal vez me
creeríais a mí, pues él escribió de mí. (JUAN, 5)
-
[22] Todo esto ha
ocurrido para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del
Profeta: (MATEO, 1)
-
[16] Hermanos, era
preciso que se cumpliera la Escritura que el Espíritu Santo predijo por
boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús,
(HECHOS, 1)
-
Parece que lo dicho en la SE
es tenido por dicho de Dios: [17] Pues dice la Escritura
al Faraón: Para esto mismo te he exaltado, para mostrar en ti mi poder, y para
que mi nombre sea anunciado en toda la tierra. (ROMANOS, 9) y en el texto
original leemos: [1] Yahvé dijo a Moisés: «Preséntate a Faraón y dile:
Así dice Yahvé, el Dios de los hebreos: "Deja salir a mi pueblo para que
me den culto." (EXODO, 9)
-
... y al hombre por causa
instrumental.
-
[20] Estando él considerando estas cosas, he aquí que un ángel
del Señor se la apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas
recibir a María, tu esposa, pues lo que en ella ha sido concebido es obra del
Espíritu Santo. (MATEO, 1).
-
[16] Hermanos, era preciso que se cumpliera la
Escritura que el Espíritu Santo predijo por boca de David acerca de
Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, (HECHOS, 1).
-
[24] Señor, Tú eres el que hiciste el cielo y la tierra, el
mar y todo lo que hay en ellos, [25] el que por el Espíritu Santo, por boca
de nuestro padre David tu siervo, dijiste: ¿Por qué se han amotinado las
naciones, y los pueblos han tramado empresas vanas? (HECHOS, 4)
-
El Testimonio de SAN PABLO:
-
Este testimonio de San Pablo hace
referencia al canon alejandrino (LXX) pues Timoteo era oriundo de Listra en
Licaonia (Asía Menor), esto es judío helenista (por tanto aquí se incluyen
también los deuterocanónicos judíos; esta afirmación es aplicable para todos los
libros del AT del canon católico) que fue el que conocía Timoteo: [15] y
que desde niño conoces la Sagrada Escritura, que puede darte la sabiduría
que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. (2ª TIMOTEO, 3)
-
[16] Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para
enseñar, para argumentar, para corregir y para educar en la justicia, (2ª
TIMOTEO, 3)
-
El testimonio de SAN PEDRO
-
[20] Pues ante todo debéis saber que nadie puede interpretar por sí
mismo ninguna profecía de la Escritura, [21] porque jamás profecía alguna
ha venido por voluntad humana, sino que, movidos por el Espíritu Santo,
ciertos hombres hablaron de parte de Dios. (2ª PEDRO,
1)
-
Para el NT
-
Carta de Juan Pablo II
-
La Transmisión por medio de la TRADICIÓN apostólica-eclesial:
Efectivamente existe un testimonio unánime, constante y universal entre los
santos padres sobre la inspiración de los libros de la SE, y que tienen a Dios
por autor principal y al hombre por instrumental.
-
Padres apostólicos (siglo I)
Padres apologetas (siglo II)
-
Padres de la Iglesia (siglos III-VII)
-
S. Agustín y S. Juan
Crisóstomo afirman que las SE son cartas de Dios a los hombres,
transmitidas por los hagiógrafos.
-
S. Clemente de Alejandría
dice: el Señor en persona habla por Isaías, por Elías, por boca de los
profetas.
-
S. Gregorio Magno: ¿Qué
es la Escritura, sino una carta de Dios omnipotente a su criatura?
-
S. Cirilo de Alejandría:
Toda la Escritura es un libro, dicho por el único Espíritu Santo.
-
La propuesta formal del MAGISTERIO
El Magisterio ha recogido fielmente los dos testimonios
anteriores y los ha propuesto con su autoridad:
A fin de facilitar la
exposición temática, expondremos en puntos separados ante todo las afirmaciones
centrales acerca de la condición de la inspiración bíblica.
-
Ante todo, la inspiración bíblica es una
acción o influjo positivo de Dios sobre el autor humano:
-
“El
[Dios]... los excitó y
movió con su influjo sobrenatural
para que escribieran...” (León
XIII,
Providentissimus Deus [en adelante PD], 46. Esta cita está referida
también por Benedicto
XV,
Spiritus Paraclitus [en adelante SP], 17.).
-
“el
escritor sagrado es órgano, es decir, instrumento del Espíritu Santo, [y actúa]
bajo el influjo de la divina moción” (PÍO
XII,
Divino afflante Spiritu [en adelante DAE], 19; EB 556).
-
Las
verdades reveladas por Dios, que se contienen y manifiestan en la Sagrada
Escritura, se consignaron por inspiración del Espíritu Santo.
La santa
Madre Iglesia, según la fe apostólica, tiene por santos y canónicos los
libros enteros del Antiguo y Nuevo Testamento con todas sus partes,
porque, escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios
como autor y como tales se le han entregado a la misma Iglesia17. Pero en la redacción de los libros sagrados,
Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y
medios18, de forma que
obrando El en ellos y por
ellos19, escribieron, como verdaderos autores, todo y
sólo lo que El quería20.
(Concilio
Vaticano II,
Dei Verbum
[en adelante DV], 11)
-
Esta acción es sobrenatural:
-
Porque
El de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que
escribieran, de tal manera los asistió mientras escribían, que ellos
concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería, y lo quisieran
fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de
otra manera, El no sería el autor de toda la Sagrada Escritura.(PD,
46).
-
Y si preguntamos que de qué
manera ha de entenderse este influjo y acción de Dios como causa principal
en el hagiógrafo, se ve que no hay diferencia entre las palabras de
Jerónimo y la común doctrina católica sobre la inspiración, ya que él
sostiene que Dios, con su gracia, aporta a la
mente del escritor luz para proponer a los hombres la verdad en
nombre de Dios; mueve, además, su voluntad y le
impele a escribir; finalmente, le
asiste de manera especial y continua hasta que acaba el libro.(SP,
11; EB 448).
-
los teólogos católicos, siguiendo la doctrina
de los Santos Padres, y principalmente la del Angélico y Común doctor, han
explorado y expuesto -con mayor precisión y sutileza que solía hacerse en
los pasados siglos- la naturaleza y los efectos de la inspiración
bíblica: pues, partiendo del principio de que
el escritor sagrado, al
escribir su libro, es instrumento del Espíritu Santo, pero instrumento
vivo y racional, observan rectamente que,
bajo el influjo de la divina moción,
de tal manera hace uso de sus facultades y energías, que por el libro nacido de
su acción puedan todos fácilmente colegir la índole propia de cada uno y, por
así decirlo, sus singulares características y rasgos
(DAS,
19; EB 556. Lo mismo en
DV, 11).
-
Dios es verdadero autor de estos
libros:
-
el Concilio Vaticano I declaró que estos
libros “habiendo sido escritos [conscripti] por inspiración del
Espíritu Santo, tienen a Dios por autor”
(Sesión III, Const. Dei Filius, c. 2;
EB 77).
Esta enseñanza dogmática es reafirmada y citada unánimemente en el
Magisterio posterior (PD,
46; DAE, 1 [EB 538];
DV, 11).
-
La acción divina se expresa
suficientemente con la analogía de la causalidad:
-
Dios es causa principal en la
inspiración bíblica.
-
“Dios debe ser
considerado como causa principal [causa princeps] de todo sentido y de
todas las sentencias de la Escritura”
(SP,
10-11; EB 448).
Esta afirmación de Benedicto XV es una explicitación de lo que se afirma
en el Concilio Vaticano I y en la Providentissumus Deus.
Asimismo, las afirmaciones del Magisterio posterior, incluido el
Concilio Vaticano II, se mantienen en la misma línea de considerar a
Dios como causa principal sin mencionar explícitamente su causalidad
principal.
-
En consecuencia, el autor humano se
constituye en instrumento, si bien vivo y racional,
del Autor principal.
-
“El Espíritu
Santo se ha servido de hombres como de instrumentos para escribir”
(PD,
46; EB 125. Citado en
SP,
17).
-
“El
escritor sagrado, al escribir su libro, es órgano, es
decir, instrumento del Espíritu Santo,
pero instrumento vivo y racional”
(DAS,
19; EB 556).
-
“en la redacción de los libros
sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó
usando de sus propias facultades y medios..”
(DV,
11).
-
El autor humano actúa de modo libre
en la redacción de los libros bíblicos, bajo la inspiración del Espíritu
Santo:
-
“en la redacción de los
libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó
usando de sus propias facultades y medios”
(DV,
11);
-
el autor humano “bajo el
influjo de la divina moción, de tal manera hace uso de sus facultades y
energías, que por el libro nacido de su acción puedan todos fácilmente
colegir la índole propia de cada uno
y, por así decirlo, sus
singulares características y rasgos”
(DAS,
19).
-
En consecuencia, Dios obra
en ellos y por ellos (Concilio Vaticano II)
(DV,
11)
-
En este influjo de la inspiración,
Dios ilumina sobrenaturalmente sus inteligencias:
-
“Ellos concibieran rectamente todo y sólo
lo que El quería”
(PD,
46);
-
“Dios, con su gracia, aporta a la mente
del escritor luz para proponer a los hombres la verdad en nombre de
Dios”
(SP,
11).
-
Dios les mueve sobrenaturalmente la
voluntad:
-
“[Dios] mueve su
voluntad y le impele a escribir”
(SP,
11);
-
“Dios de tal manera
los excitó y movió con su influjo
sobrenatural para que escribieran..., que ellos [lo que Dios quería] lo
quisieran fielmente escribir (fideliter conscribere vellent)”
(PD,
46)
-
Dios les dio una asistencia constante
y especial:
-
“[Dios] le asiste [al autor humano] de
manera especial y continua hasta que acaba el
libro”
(SP,
11);
-
“[Dios] los asistió
mientras escribían”
(PD,
46);
-
Los autores humanos expresaban
correcta e infaliblemente lo que querían transmitir:
-
“Porque El de tal manera los excitó y
movió con su influjo sobrenatural..., que ellos... lo
expresaron aptamente con
verdad infalible (apte infallibili
veritate exprimerent)”
(PD,
46);
-
“(…) en la redacción de
los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus
propias facultades y medios, de forma que obrando Él en ellos y por
ellos, escribieron, como verdaderos
autores, todo y sólo lo que El quería.
Pues, como todo lo que los autores inspirados o hagiógrafos afirman,
debe tenerse como afirmado por el Espíritu Santo, hay que confesar que
los libros de la Escritura enseñan firmemente,
con fidelidad y sin error, la verdad que Dios quiso consignar
en las sagradas letras que nuestra salvación”
(DV,
11).
-
Así, no solamente la inspiración bíblica
permite al hagiógrafo tener un juicio exacto, sino una expresión
adecuada. Esta importante afirmación nos da el fundamento de la
psicología sobrenatural de los géneros literarios.
-
En consecuencia, los libros
sagrados tienen como autor a Dios y al hagiógrafo:
-
“Él los excitó y movió con su influjo
sobrenatural para que escribieran, y los asistió mientras escribían, de
tal manera que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería,
y lo quisieran fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad
infalible; de otra manera, El no sería el autor
de toda la Sagrada Escritura.”(PD,
46).
-
“Pero en la redacción de los libros
sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias
facultades y medios, de forma que obrando Él en ellos y por ellos,
escribieron, como verdaderos autores,
todo y sólo lo que El quería.”
(DV,
11).
-
Al punto que “todo aquello que el
hagiógrafo afirma, anuncia o insinúa (quod
hagiographus asserit, enuntiat, insinuat) debe considerarse como afirmado,
enunciado o insinuado por el Espíritu Santo”
(Pontificia Comisión Bíblica,
Respuesta acerca de la parusía en las cartas de san Pablo,
18/6/1915 [AAS 7 (1915) 357-358], I: EB 415. La expresión ha sido
reproducida
(parcialmente) por el
Concilio Vaticano II en
DV, 11: “como
todo lo que los autores inspirados o hagiógrafos afirman, debe tenerse
como afirmado por el Espíritu Santo...”).
-
CRITERIOS para la investigación:
-
Entre los
criterios para investigar la naturaleza y efectos
de la inspiración, al igual que para todo lo que se refiera a otras aspectos de
la doctrina bíblica, se encuentra ante todo la fidelidad a la enseñanza de
los Padres y del Magisterio (pontificio y conciliar).
-
“Todo lo que se
refiere a la interpretación de la Sagrada Escritura, está sometido en última
instancia a la Iglesia, que tiene el mandato y el ministerio divino de conservar
y de interpretar la palabra de Dios”
(DV, 12).
-
En el mismo sentido se expresa
Juan Pablo II:
-
Otro
criterio fundamental es la analogía del carisma de la
inspiración bíblica con el misterio de la encarnación del Verbo:
-
“Pues
así como el Verbo sustancial de Dios se hizo semejante a los hombres en todo,
excepto en el pecado, así también las
palabras de Dios, expresadas en lengua
humana, se hacen en todo semejantes al humano lenguaje, excepto en el
error”
(DAS, 20; EB 559).
-
De modo semejante
DV, 13:
“Las palabras de Dios expresadas con lenguas humanas se han hecho
semejantes al
habla humana, como en otro tiempo el Verbo del Padre Eterno, tomada la carne de
la debilidad humana, se hizo semejante a los hombres”.
-
Juan Pablo II lo
desarrolla en los
números 6 y 7 de su
discurso a los miembros de la Pontificia
Comisión Bíblica con motivo de la presentación del documento “La interpretación
de la Biblia en la Iglesia”, el 23 de abril de 1993.
-
Un tercer criterio es la fidelidad a la enseñanza de los Doctores
católicos, en especial de Santo Tomás de Aquino:
-
“Parece digno de
especial mención el que los teólogos católicos, siguiendo la doctrina de los
Santos Padres, y principalmente la del Angélico y Común doctor, han explorado y
expuesto -con mayor precisión y sutileza que solía hacerse en los pasados
siglos- la naturaleza y los efectos de la inspiración bíblica”
(DAS, 19).
-
De
manera particular es urgente nuestro tiempo estudiar y conocer íntimamente la
doctrina y la visión de Santo Tomás por la necesidad de fundamentar de modo
convincente y firme no sólo el status epistemológico de las ciencias exegéticas,
sino también la misma posibilidad de una labor hermenéutica: en este trabajo de
fundamentación han fracasado todas las corrientes filosóficas contemporáneas,
incluida la metafísica heideggeriana de corte existencialista. Por este motivo
Juan Pablo II advierte contra una forma actual de fideísmo: el biblicismo,
“que tiende a hacer de la lectura de la sagrada Escritura o de su exégesis, el
único punto de referencia para la verdad”
(Fides et Ratio (FR), 55).
Y este fideísmo bíblico surge de no aceptar “la importancia del conocimiento
racional y de la reflexión filosófica para la inteligencia de la fe”
(ibidem)
. Solamente se
supera este peligro de nuestros días recurriendo a la fundamentación racional de
una metafísica válida (FR,
92 – 97),
y sólo la metafísica tomista lo es, ya que “su filosofía es verdaderamente la
filosofía del ser y no del simple parecer” (FR,
44).
-
Estas
son, sintéticamente, las principales enseñanzas del Magisterio de la Iglesia en
relación a la naturaleza de la inspiración. Es claro que no pueden tomarse como
esquemas u opiniones personales, hablando, por ejemplo, de teoría psicológica
o esquema leonino (en alusión a la presentación descriptiva que hace
la Providentissimus Deus del hecho inspirativo). Por el contrario, las
intervenciones magisteriales son afirmaciones que mantienen toda su fuerza, y
que más bien han de tomarse como puntos firmes a partir de los cuales ofrecer
una explicación a las cuestiones aún abiertas (carácter comunitario de la
inspiración, relación entre inspiración y verdad, etc.). De hecho, a las
acusaciones de que han sido objeto en múltiples ocasiones muchas de estas
enseñanzas magisteriales han seguido intentos inconsistentes y sumamente
endebles de soluciones alternativas
(Un ejemplo gráfico es la afirmación irónica con la
que K. Rahner hace alusión a la
exposición magisterial de la inspiración bíblica, especialmente en León XIII:
“Esta interpretación aquí sólo insinuada de la inspiración de la Escritura puede
también entenderse de tal manera que hoy no merezca necesariamente el reproche
de mitología” (Curso fundamental sobre la fe [Barcelona 51998]
432), luego de lo cual presenta su teoría que suena más mitológica que la
postura que critica (a pesar de la advertencia de que con esta teoría que él
propone “aquí [no] sea posible invocar el auxilio de una teoría psicológica
especial de la inspiración”, Ibidem). De hecho, autores que rescatan otros
elementos de la teoría rahneriana, insisten no obstante en que “es confusa en su
misma formulación básica” (A. Artola,
La Escritura inspirada, Deusto-Bilbao 1994, 180)).
Todo esto no hace más que estimular la acción de los teólogos y exegetas en
orden a profundizar en el conocimiento de esta realidad admirable que es la
inspiración de los Sagrados Libros.
-
a) Se afirma que Dios es el autor de la SE (EB 23.26.28)
-
b) Se afirma que la razón de dicha autoría divina es que están inspirados
por el ES (EB 32.42.45.64)
-
c) Se afirma a) y b) y se explica el fenómeno de la inspiración y el influjo
de Dios en el hagiógrafo (EB 110.461.565)
-
En el año de la eucaristía (2005)
podemos decir que
al igual que el Espíritu Santo actúa ahora en la consagración de la Eucaristía, así en la SE a modo
de una consagración de la historia de la salvación realizada bajo la especie de
la palabra humana el misterio de la inspiración se hizo y se hace presente de
algún modo.
3) Naturaleza de la inspiración
|
LA INSPIRACIÓN
BÍBLICA ES UN INFLUJO SOBRENATURAL POR LA CUAL EL HOMBRE ES MOVIDO
A COMUNICAR A LOS DEMÁS LAS COSAS QUE DIOS QUIERE COMUNICARLES, RESULTANDO
ASÍ DIOS AUTOR PRINCIPAL DEL LIBRO Y EL HOMBRE AUTOR INSTRUMENTAL. |
-
El punto de inflexión en el
asunto de la VERDAD
(inspiración) de la Biblia fue el caso Galileo Galilei, tras el debate se
concluyó una vez más que la Biblia no trata de hacer científicos sino
cristianos, y lo que enseña lo enseña en base a nuestra salvación.
-
RESUMEN:
-
1)
Nos
encontramos con una inspiración activa que emana de Dios como
autor principal, se trata de una moción de Dios o acción
positiva de Dios, es un don sobrenatural, un carisma que pertenece
al orden de la gracia actual y se dirige al bien de la comunidad y no al
bien particular del hagiógrafo, que actúa simultáneamente a la
inscripción del libro porque Dios la da en el acto de escribir, y que es
transitoria porque se da para ese acto de escribir y para nada más.
-
2) y una
inspiración pasiva (que se aplica al
hagiógrafo). Esta
inspiración pasiva que tiene influjo en el autor humano actúa en tres momentos:
en el momento ideativo, en el momento volitivo y en el ejecutivo.
-
- Dios
influye a nivel del conocimiento por medio de un lumen
sobrenatural,
-
- no parece
que sea en el momento de la recogida de materiales,
-
- si no en
el momento del juicio teórico, es decir, en el momento de las ideas,
-
- más seguro
es el influjo en el juicio práctico, es decir en la decisión de lo que se ha de
escribir, y
-
- finalmente
también intervendría en la forma literaria que adquiere el texto.
-
- También
Dios influiría en la voluntad de forma directa, se podría decir que Dios
físicamente toca la libertad.
-
- Finalmente
influiría en las facultades ejecutivas de un modo positivo (no meramente
negativo) y continuo, hasta el final mediante la voluntad y la inteligencia.
-
3) Podemos
señalar unos principios fundamentales que presiden la
VERDAD de la Biblia:
-
a) la
interpretación habrá de enmarcarse siempre en el proyecto de revelación y
salvación que anima a la SE.
-
- para los
contenidos filosóficos, la metafísica puede iluminar, sin olvidar que la
finalidad no es la explicación racional sino la salvación.
-
- para los
contenidos que corresponden a las ciencias naturales, conviene actuar con
prudencia y evitar extrapolaciones de aquel tiempo al nuestro.
-
- para los
contenidos históricos, más que la
datación cronológica, geográfica o la crónica precisa del hecho, lo importante es
destacar la relación de Dios con los hombres en la
historia para su salvación; en este sentido se entiende la
historia como misterio salutis.
-
b) Los
géneros literarios son muy útiles de cara a desvelar la intención del autor
pero no se deben presentar como la panacea que resuelve todos los problemas.
-
c) La
revelación tiene un carácter progresivo, lo que explica la presencia de
contenidos “imperfectos y temporales”.
-
- De hecho
en el plano dogmático, la verdad de un texto aislado no es absoluta; la verdad
de ese texto será proporcional a la luz de la que se disponía en esos momentos.
-
- En el
plano moral, ocurre lo mismo, así puede entenderse el hecho de que en la Biblia
se recojan: la costumbre del jerem, la matanza en el monte Carmelo en
tiempos de Elías y la ley del Talión.
-
d)
Finalmente, para imbuirse de la
Verdad de cada uno de los textos:
-
debe atenderse al contenido y a
la unidad de toda la SE. Tal actuación evita la tendencia a considerar algo
como definitivo cuando no lo es, y anima a la apertura y complementariedad.
-
atender a
la Tradición viva y al magisterio de la Iglesia
-
atender a
la denominada "analogía de la fe" (todo está unido porque en lo vivo todo es
uno: oreja y rabo)
-
e)
Finalmente hemos de tener en cuenta el valor perenne y la globalidad de la
Biblia, es decir, al feed-back entre el NT y AT: in Vetere Novum latet, et in
Novo Vetus patet.
¿QUÉ ES LA BIBLIA?
LA BIBLIA ES LA
PALABRA
DE DIOS
4)
Extensión de la Inspiración
5) Resumen
de las consecuencias de la Inspiración
-
1) La Biblia contiene y
transmite pura e incontaminada la Verdad que Dios quiso
consignar en ella para salvarnos.
-
-SE: así lo
afirma cuando dicen Cristo y los Apóstoles la expresión: está escrito (cf.
Mt 4,4; 7,10; 21,13; Mc 1,2; Lc 2,23; Hech 13,29). En otros lugares encontramos
expresiones similares en Lc 24,44; Mt 26,54; Jn 10,35; Hech 1,16
-
- Santos
Padres: la Tradición en general así lo ha afirmado
-
- La
teología medieval fue unánime en este planteamiento
-
2) Haremos ahora una breve
historia de las cuestiones bíblicas y sus consecuencias:
-
- Hasta la
Divino afflante spiritus:
-
- Se termina
con el concordismo
entre
ciencia-biblia al afirmarse que el objeto de la Revelación no
es enseñar ciencias naturales sino alcanzar la salvación de los hombres (EB
106.338.468.551)
-
- Ante el
problema, más agudo aún, del concordismo histórico-bíblico la solución vino por
la teoría de los géneros literarios: entendidos como la forma de expresión que
rige en un lugar o tiempo concreto. El sentido y verdad de un texto depende de
la intención del autor, y esta intención se descubre analizando el género
literario que utiliza.
-
- Desde la
Divino afflante spiritus hasta el CVII:
-
- En el CVII
con la Dei Verbum:
-
1) se abandona la vieja problemática de la
inerrancia
bíblica y se aborda desde el punto de vista de la
Verdad de la SE (DV 11).
-
2) Para conocer que Verdad nos dice la SE conviene saber la intención didáctica
del hagiógrafo (DV12)
-
3) Principios fundamentales
que podemos deducir de lo dicho hasta ahora:
-
a) Hemos de
considerar la Verdad de la Escritura como causa nostra salutis. Es decir, Dios
no solo se revela y nos salva sino que cuida de la integridad del mensaje y de
que llegue hasta nosotros. Por tanto:
-
- La Verdad
que se nos comunica es salvadora, es decir no se nos comunica al modo de las
ciencias naturales.
-
- Por la
Escritura vemos como se nos revela de un modo progresivo esta Verdad
-
- Hemos de
aclarar que Verdad es distinto de inerrancia, pues
algo puede ser verdadero
aunque sea inexacto. Al igual que un problema que aunque tenga un pequeño error,
el fondo está bien planteado y transmite la Verdad substancial del asunto.
-
- Por otro
lado, siempre hemos de considerar la intención didáctica del autor sagrado, es
decir, el género literario, estilo, etc.
-
b) respecto
a la Santidad de la Biblia hemos de decir que al igual que a Dios le repugna el
error (en base a que El es la Verdad) de igual modo ocurre con el pecado (El es
la Santidad). Por eso la santidad de la SE es un efecto lógico de la
inspiración. Igualmente hemos de admitir que la santidad al igual que la belleza
admite grados y esta graduación es compatible la pedagogía
divina
-
4) Finalmente veamos una
aplicación de estos principios a diversas cuestiones conflictivas:
-
a) Ya hemos
visto la relación entre la Verdad bíblica y las ciencias naturales
-
b) También
hemos considera la relación entre la Verdad bíblica y su historicidad:
-
- la idea
básica es que la verdad bíblica sobre Dios es que se trata de un Dios verdadero,
que es fiel a su alianza, en cuanto que realiza sus palabras y promesas.
-
- por otro
lado son evidentes los límites de la verdad meramente histórica así como su
objeto. Podemos ampliar estos límites admitiendo que la descripción de un hecho
histórico (objetivo) puede estar subordinado a la experiencia vivida (subjetiva)
por los hombres cuya historia queremos conocer.
-
- La
revelación es histórica, precisamente porque Dios ha querido revelarse
precisamente en el acontecer de un pueblo y de un tiempo; lo que se nos narra en
la Biblia es el plan salvífico de Dios en cuanto realizado en el tiempo; es un
relato histórico. Por tanto no podemos negar la verdad de la historia bíblica.
-
c) Acerca de
la verdad bíblica y los géneros literarios debemos aclarar:
-
- Sobre el
género literario: es una
forma determinada de expresar las propias ideas en base a los modos vigentes en
un tiempo y lugar determinados (es algo acorde con la naturaleza del espíritu
humano).
-
- por medio
del género literario conocemos la intención del autor y el valor de las
afirmaciones que hace (DV,III,12)
-
- La SE
admite cualquier género literario que no se oponga a la Verdad y Santidad de
Dios (EB 566)
-
-
¿Admitiría
entonces el gº literario denominado “mito”? Depende lo que entendamos por mito:
si entendemos por
mito lo que es una creencia respecto a la fe, o lo filosófico
respecto a lo histórico no se aceptaría. Pero si por mito entendemos un relato
que transmite y fija de un modo narrativo concreto acontecimientos históricos o
un hecho concreto histórico, o la reviviscencia de los orígenes, un relato de un
hecho real perteneciente a los orígenes, entonces sí.
-
- Los gº
literarios empleados en las literaturas orientales más frecuentes son:
-
- las
crónicas;
-
- las
historias minuciosas;
-
- las
historias generales o particulares;
-
- historias
moralizadoras;
-
- relatos
etiológicos;
-
- historias de
héroes eponómicos;
-
- narraciones
folklóricas;
-
- poemas épicos
-
- mitos
-
- tradiciones
populares;
-
- midrash
haggadico (hace una narración o relato);
-
- midrash
halaka (interpretación normativa, hace una ley o camino a seguir)
-
- epopeyas;
-
-
leyendas particulares,
-
...
etc.
A modo de
resumen y de cara a comprobar si se ha asimilado el tema intentaremos responder
a las siguientes preguntas y comprobar en el anexo I las respuestas:
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¿La inspiración existe?
-
De acuerdo, la inspiración existe. Pero ¿qué queremos decir con esta palabra?
¿de qué se trata? ¿Cuál es la NATURALEZA de la inspiración?
-
Ahora nos preguntamos: este influjo carismático ¿hasta donde abarca? ¿Qué
elementos podemos decir que está bajo él? ¿Cuál es la EXTENSIÓN de la
inspiración?
-
Finalmente ¿Qué consecuencias se derivan de la noción de inspiración divina de
las Sagradas escrituras?
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