INTRODUCCIÓN A LA SAGRADA ESCRITURA
I. El tratado de la Inspiración

 

1) El criterio de la inspiración

2) La existencia de la inspiración

3) La naturaleza de la inspiración

4) Extensión de la Inspiración

5) Consecuencias de la noción de inspiración

 

ÍNDICE GENERAL
1) Introducción 2) Inspiración 3) Canon 4) Texto 5) Hermenéutica 6) Anexo 1

 

HAY UNOS LIBROS

QUE ESCRITOS BAJO LA INSPIRACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO,

TIENEN A DIOS COMO AUTOR

(CONCILIO VATICANO I)

 


1) El criterio de la inspiración

  • Sólo si Dios nos manifiesta que ha inspirado un libro podremos llegar al conocimiento cierto de esta hecho que en sí mismo es sobrenatural, ya que cursa sin una repercusión exterior y visible ni en el hombre ni en el libro. Por tanto podemos afirmar que es sólo por el testimonio de Dios mismo, (el cual transmitido por la Tradición apostólica-eclesial y propuesto por el Magisterio infalible), por el que podemos llegar a la certeza de la inspiración de los libros sagrados. Efectivamente solo por el testimonio público o formal de Dios por medio de una propuesta (revelación) del Magisterio infalible de la Iglesia que nos ha sido trasmitido por la tradición apostólica-eclesiástica (DV,8)

  • ¿Qué garantías tenemos de que esto ha sido así? ¿Qué criterios tuvo la Iglesia primitiva para llegar a estas conclusiones? Podemos decir que la Iglesia primitiva tuvo por sujetos inspirados a la hora de tomar esta decisión a:

    • LA IGLESIA MISMA, en su sentir común, sensus fidelium. La iglesia al sentirse y verse reflejada como en un espejo en esos escritos, al leerlos dijo: "sin son míos" (nariz católica), es decir, "sí soy yo misma la que aparezco en esos libros, sí están inspirados en cuanto que reflejan una realidad sobrenatural como es la Iglesia". O Mejor aún: "Si, en ellos se refleja el rostro de Dios (mi Esposo) con fidelidad, y yo que soy su Esposa lo reconozco con certeza a Él en ellos". De hecho, la Iglesia primitiva, que estaba formada en sus orígenes por muchos judeo-cristianos consideró desde el principio los libros de AT como libros inspirados

    • LOS APÓSTOLES, ya que al tener los carismas necesarios (efusión extraordinaria del ES) para la misión encomendada por Jesucristo de guiar a la Iglesia, tanto sus evangelios como lo que ellos admiten por bueno para la Iglesia (como son los libros del Antiguo Testamento) son tenidos lógicamente por inspirados.

    • LA AUTORIDAD DE JESUCRISTO, que emplea muchas veces citas del AT dándolas por inspiradas y así mismo nos dice Lucas que en el camino de Emaús: [27] Y comenzando por Moisés y por todos los Profetas les interpretaba en todas las Escrituras lo que se refería a él. (LUCAS, 24). Vemos como el Señor las da por buenas e inspiradas.

 

  • ¿Qué criterio siguieron los Padres? Los Padres en la cuestión de determinar la inspiración de los Libros Sagrados acudieron desde el principio a la Tradición de los Apóstoles y de la Iglesia:

    • San Ireneo que decía que la Escritura había que aprenderla de la Iglesia, pues sólo ella la ha recibido de la tradición trasmitida por los Apóstoles.

    • San Cirilo de Jerusalén decía: aprende de la Iglesia cuales son los libros del AT y cuales del NT.

    • San Agustín afirma: yo no creería en el Evangelio, si no me moviera la autoridad de la Iglesia Católica.

 

  • Ahora nos preguntamos algunas cuestiones curiosas:

    • ¿Pudo perderse un libro inspirado? La respuesta es si. Pero no tenemos noticia de ello.

    • Si apareciese un libro escrito por un Apóstol ¿debería considerársele como inspirado e incorporarlo al Canon? La respuesta es que podría, pero es muy probable que no. Porque ha sido por medio de la Tradición apostólica-eclesial por la que se definieron como canónicos los demás libros en Trento, y al faltar en este caso la Tradición es posible que no se incluyera en el Canon (Cf. 2ª nota de la Canonicidad).

    • Algunos piensan que no sería necesaria la declaración Magisterial y que bastaría como criterio definitivo el de la Sagrada Escritura al afirmar 2º Tim 3,16: Toda la Escritura es inspirada por Dios. ¿Es esto posible? No, se equivocan porque este testimonio solo valdría para los libros del AT, no para los del NT y por eso no puede ser el criterio universal al no abarcar a todos los libros.


2) La existencia de la inspiración:

 

Como hemos dicho, se necesita es testimonio unánime de la SE, el Magisterio y la Tradición afirmando la inspiración de las Escrituras. Veamos pues si se cumplen las tres condiciones para dar por buena la inspiración de los libros sagrados:

 

  1.   El testimonio de Dios sobre la inspiración de la SAGRADA ESCRITURA

  • Para el AT:

    • El testimonio de los PROPIOS JUDÍOS Y AUTORES SAGRADOS que repiten convencidos:

      • Esto dice el Señor… Palabra de Dios… Los judíos contemporáneos de Jesucristo creían con firme persuasión que sus Escrituras estaban inspiradas con tal inspiración que Dios era su autor principal.

        • Así lo afirman Flavio Josefo y Filón.

    • El testimonio del propio JESUCRISTO y de los APÓSTOLES que atribuyen a la SE:

      Efectivamente, Cristo y los Apóstoles nunca reprobaron esta persuasión, sino que la aprobaron de una manera positiva. Cristo y los Apóstoles tuvieron por inspirados todos los libros del AT (esto se puede afirmar al menos con certeza de los protocanónicos) al atribuirles...:

      • una autoridad absoluta e infalible dado…

        • Mt 5,18: En verdad os digo que mientras no pasen el Cielo y la tierra no pasará de la Ley ni la más pequeña letra o trazo hasta que todo se cumpla.

        • Lc 24,44: Y les dijo: Esto es lo que os decía cuando aún estaba con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.

        • Jn 10,35: Si llamó dioses a aquellos a quienes se dirigió la palabra de Dios, y la Escritura no puede fallar...

      • dado el origen divino del contenido...

        •  [8] La Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, anunció de antemano a Abrahán: En ti serán bendecidas todas las naciones. (GÁLATAS, 3)

      • ... en cuanto que tiene a Dios por causa principal...

        •  [31] Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios: [32] Yo soy el Dios de Abrahán y el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Ahora bien, no es Dios de muertos sino de vivos. (MATEO, 22).

        • [46] En efecto, si creyeseis a Moisés, tal vez me creeríais a mí, pues él escribió de mí. (JUAN, 5)

        •  [22] Todo esto ha ocurrido para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta: (MATEO, 1)

        •  [16] Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura que el Espíritu Santo predijo por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, (HECHOS, 1)

        • Parece que lo dicho en la SE es tenido por dicho de Dios:  [17] Pues dice la Escritura al Faraón: Para esto mismo te he exaltado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra. (ROMANOS, 9) y en el texto original leemos:  [1] Yahvé dijo a Moisés: «Preséntate a Faraón y dile: Así dice Yahvé, el Dios de los hebreos: "Deja salir a mi pueblo para que me den culto." (EXODO, 9)

      • ... y al hombre por causa instrumental.

        •  [20] Estando él considerando estas cosas, he aquí que un ángel del Señor se la apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo. (MATEO, 1).

        •  [16] Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura que el Espíritu Santo predijo por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, (HECHOS, 1).

        • [24] Señor, Tú eres el que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, [25] el que por el Espíritu Santo, por boca de nuestro padre David tu siervo, dijiste: ¿Por qué se han amotinado las naciones, y los pueblos han tramado empresas vanas? (HECHOS, 4)

    • El Testimonio de SAN PABLO:

      • Este testimonio de San Pablo hace referencia al canon alejandrino (LXX) pues Timoteo era oriundo de Listra en Licaonia (Asía Menor), esto es judío helenista (por tanto aquí se incluyen también los deuterocanónicos judíos; esta afirmación es aplicable para todos los libros del AT del canon católico) que fue el que conocía Timoteo: [15] y que desde niño conoces la Sagrada Escritura, que puede darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. (2ª TIMOTEO, 3)

      • [16] Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argumentar, para corregir y para educar en la justicia, (2ª TIMOTEO, 3)

    • El testimonio de SAN PEDRO

      •  [20] Pues ante todo debéis saber que nadie puede interpretar por sí mismo ninguna profecía de la Escritura, [21] porque jamás profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que, movidos por el Espíritu Santo, ciertos hombres hablaron de parte de Dios. (2ª PEDRO, 1)

  • Para el NT

    • Al ponerse en el mismo nivel o rango lo dicho por el AT = NT:

      • [18] Pues dice la Escritura: "No pondrás bozal al buey que trilla", y "el que trabaja merece su salario". (1ª TIMOTEO, 5)

        • a la cita del Dt 25,4: No pondrás bozal al buey que trilla se añade en rango de igualdad una sentencia de Cristo que solo por Lc 10,7 nos es conocida: [7] Permaneced en la misma casa comiendo y bebiendo de lo que tengan, pues el que trabaja es merecedor de su salario. No vayáis de casa en casa. (LUCAS, 10)  

      • [15] y que desde niño conoces la Sagrada Escritura, que puede darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. (2ª TIMOTEO, 3)

      • [15] y considerad que la longanimidad de nuestro Señor es nuestra salvación. Así os lo escribió también nuestro querido hermano Pablo según la sabiduría que se le otorgó, [16] y así lo enseña en todas las epístolas en las que se trata de estos temas. En ellas hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los inestables interpretan torcidamente -lo mismo que las demás Escrituras- para su propia perdición. (2ª PEDRO, 3)

    • Por la gracia aneja al mandato divino de escribir:

      • Por el mandato divino de escribir:

        •  [11] que decía: Escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete iglesias: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea... [19] Escribe, pues, lo que has visto, tanto lo presente como lo que va a suceder después. (APOCALIPSIS, 1)

        •  [1] Al ángel de la iglesia de Efeso escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que anda en medio de los siete candelabros de oro: (APOCALIPSIS, 2)

        •  [9] Entonces me dijo: Escribe: Bienaventurados los llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y añadió: Estas son palabras verdaderas de Dios. (APOCALIPSIS, 19)

      • Por ser una profecía divina:

        •  [19] Y si alguien quita alguna de las palabras de este libro profético, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la ciudad santa, que se han descrito en este libro. (APOCALIPSIS, 22)

      • Le asigna autoridad:

        •  [18] Yo aseguro a todo el que oiga las palabras proféticas de este libro: Si alguien añade algo a ellas, Dios enviará sobre él las plagas escritas en este libro. [19] Y si alguien quita alguna de las palabras de este libro profético, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la ciudad santa, que se han descrito en este libro. [20] El que da testimonio de estas cosas dice: Sí, voy enseguida. Amén. ¡Ven, Señor Jesús! (APOCALIPSIS, 22)

  • Carta de Juan Pablo II

  1. La Transmisión por medio de la TRADICIÓN apostólica-eclesial:

    Efectivamente existe un testimonio unánime, constante y universal entre los santos padres sobre la inspiración de los libros de la SE, y que tienen a Dios por autor principal y al hombre por instrumental.

    • Padres apostólicos (siglo I)

      Padres apologetas (siglo II)

      • S. Justino: para él tanto los libros del AT como los del NT son Palabra de Dios es decir: dichas o dictadas por el mismo Espíritu Santo.

    • Padres de la Iglesia (siglos III-VII)

      • S. Agustín y S. Juan Crisóstomo afirman que las SE son cartas de Dios a los hombres, transmitidas por los hagiógrafos.

      • S. Clemente de Alejandría dice: el Señor en persona habla por Isaías, por Elías, por boca de los profetas.

      • S. Gregorio Magno: ¿Qué es la Escritura, sino una carta de Dios omnipotente a su criatura?

      • S. Cirilo de Alejandría: Toda la Escritura es un libro, dicho por el único Espíritu Santo.

  2. La propuesta formal del MAGISTERIO

    El Magisterio ha recogido fielmente los dos testimonios anteriores y los ha propuesto con su autoridad: A fin de facilitar la exposición temática, expondremos en puntos separados ante todo las afirmaciones centrales acerca de la condición de la inspiración bíblica.

    • Ante todo, la inspiración bíblica es una acción o influjo positivo de Dios sobre el autor humano:

      • El [Dios]... los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran... (León XIII, Providentissimus Deus [en adelante PD], 46. Esta cita está referida también por Benedicto XV, Spiritus Paraclitus [en adelante SP], 17.).

      • el escritor sagrado es órgano, es decir, instrumento del Espíritu Santo, [y actúa] bajo el influjo de la divina moción (PÍO XII, Divino afflante Spiritu [en adelante DAE], 19; EB 556).

      • Las verdades reveladas por Dios, que se contienen y manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por inspiración del Espíritu Santo. La santa Madre Iglesia, según la fe apostólica, tiene por santos y canónicos los libros enteros del Antiguo y Nuevo Testamento con todas sus partes, porque, escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios como autor y como tales se le han entregado a la misma Iglesia17. Pero en la redacción de los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios18, de forma que obrando El en ellos y por ellos19, escribieron, como verdaderos autores, todo y sólo lo que El quería20. (Concilio Vaticano II, Dei Verbum [en adelante DV], 11)

    • Esta acción es sobrenatural:

      • Porque El de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran, de tal manera los asistió mientras escribían, que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería, y lo quisieran fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de otra manera, El no sería el autor de toda la Sagrada Escritura.(PD, 46).

      • Y si preguntamos que de qué manera ha de entenderse este influjo y acción de Dios como causa principal en el hagiógrafo, se ve que no hay diferencia entre las palabras de Jerónimo y la común doctrina católica sobre la inspiración, ya que él sostiene que Dios, con su gracia, aporta a la mente del escritor luz para proponer a los hombres la verdad en nombre de Dios; mueve, además, su voluntad y le impele a escribir; finalmente, le asiste de manera especial y continua hasta que acaba el libro.(SP, 11; EB 448).

      • los teólogos católicos, siguiendo la doctrina de los Santos Padres, y principalmente la del Angélico y Común doctor, han explorado y expuesto -con mayor precisión y sutileza que solía hacerse en los pasados siglos- la naturaleza y los efectos de la inspiración bíblica: pues, partiendo del principio de que el escritor sagrado, al escribir su libro, es  instrumento del Espíritu Santo, pero instrumento vivo y racional, observan rectamente que, bajo el influjo de la divina moción, de tal manera hace uso de sus facultades y energías, que por el libro nacido de su acción puedan todos fácilmente colegir la índole propia de cada uno y, por así decirlo, sus singulares características y rasgos (DAS, 19; EB 556. Lo mismo en DV, 11).

    • Dios es verdadero autor de estos libros:

      • el Concilio Vaticano I declaró que estos libros “habiendo sido escritos [conscripti] por inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor (Sesión III, Const. Dei Filius, c. 2; EB 77). Esta enseñanza dogmática es reafirmada y citada unánimemente en el Magisterio posterior (PD, 46; DAE, 1 [EB 538]; DV, 11).

    • La acción divina se expresa suficientemente con la analogía de la causalidad:

      • Dios es causa principal en la inspiración bíblica.

        • Dios debe ser considerado como causa principal [causa princeps] de todo sentido y de todas las sentencias de la Escritura (SP, 10-11; EB 448). Esta afirmación de Benedicto XV es una explicitación de lo que se afirma en el Concilio Vaticano I y en la Providentissumus Deus. Asimismo, las afirmaciones del Magisterio posterior, incluido el Concilio Vaticano II, se mantienen en la misma línea de considerar a Dios como causa principal sin mencionar explícitamente su causalidad principal.

      • En consecuencia, el autor humano se constituye en instrumento, si bien vivo y racional,

        del Autor principal.

        • El Espíritu Santo se ha servido de hombres como de instrumentos para escribir (PD, 46; EB 125. Citado en SP, 17).

        •  “El escritor sagrado, al escribir su libro, es órgano, es decir, instrumento del Espíritu Santo, pero instrumento vivo y racional” (DAS, 19; EB 556).

        • en la redacción de los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios..” (DV, 11).

    • El autor humano actúa de modo libre en la redacción de los libros bíblicos, bajo la inspiración del Espíritu Santo:

      • “en la redacción de los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios (DV, 11);

      • el autor humano “bajo el influjo de la divina moción, de tal manera hace uso de sus facultades y energías, que por el libro nacido de su acción puedan todos fácilmente colegir la índole propia de cada uno y, por así decirlo, sus singulares características y rasgos (DAS, 19).

    • En consecuencia, Dios obra en ellos y por ellos (Concilio Vaticano II) (DV, 11)

      • En este influjo de la inspiración, Dios ilumina sobrenaturalmente sus inteligencias:

        • “Ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería” (PD, 46);

        • “Dios, con su gracia, aporta a la mente del escritor luz para proponer a los hombres la verdad en nombre de Dios” (SP, 11).

      • Dios les mueve sobrenaturalmente la voluntad:

        • “[Dios] mueve su voluntad y le impele a escribir” (SP, 11);

        • “Dios de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran..., que ellos [lo que Dios quería] lo quisieran fielmente escribir (fideliter conscribere vellent)” (PD, 46)

      • Dios les dio una asistencia constante y especial:

        • “[Dios] le asiste [al autor humano] de manera especial y continua hasta que acaba el libro (SP, 11);

        • “[Dios] los asistió mientras escribían (PD, 46);

      • Los autores humanos expresaban correcta e infaliblemente lo que querían transmitir:

        • “Porque El de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural..., que ellos... lo expresaron aptamente con verdad infalible (apte infallibili veritate exprimerent)” (PD, 46);

        • (…) en la redacción de los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios, de forma que obrando Él en ellos y por ellos, escribieron, como verdaderos autores, todo y sólo lo que El quería. Pues, como todo lo que los autores inspirados o hagiógrafos afirman, debe tenerse como afirmado por el Espíritu Santo, hay que confesar que los libros de la Escritura enseñan firmemente, con fidelidad y sin error, la verdad que Dios quiso consignar en las sagradas letras que nuestra salvación” (DV, 11).

          • Así, no solamente la inspiración bíblica permite al hagiógrafo tener un juicio exacto, sino una expresión adecuada. Esta importante afirmación nos da el fundamento de la psicología sobrenatural de los géneros literarios.

    • En consecuencia, los libros sagrados tienen como autor a Dios y al hagiógrafo:

      • “Él los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran, y los asistió mientras escribían, de tal manera que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería, y lo quisieran fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de otra manera, El no sería el autor de toda la Sagrada Escritura.”(PD, 46).

      • “Pero en la redacción de los libros sagrados, Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios, de forma que obrando Él en ellos y por ellos, escribieron, como verdaderos autores, todo y sólo lo que El quería.” (DV, 11).

      • Al punto que “todo aquello que el hagiógrafo afirma, anuncia o insinúa (quod hagiographus asserit, enuntiat, insinuat) debe considerarse como afirmado, enunciado o insinuado por el Espíritu Santo (Pontificia Comisión Bíblica, Respuesta acerca de la parusía en las cartas de san Pablo, 18/6/1915 [AAS 7 (1915) 357-358], I: EB 415. La expresión ha sido reproducida (parcialmente) por el Concilio Vaticano II en DV, 11: “como todo lo que los autores inspirados o hagiógrafos afirman, debe tenerse como afirmado por el Espíritu Santo...).

    • CRITERIOS para la investigación:

      • Entre los criterios para investigar la naturaleza y efectos de la inspiración, al igual que para todo lo que se refiera a otras aspectos de la doctrina bíblica, se encuentra ante todo la fidelidad a la enseñanza de los Padres y del Magisterio (pontificio y conciliar).

        • Todo lo que se refiere a la interpretación de la Sagrada Escritura, está sometido en última instancia a la Iglesia, que tiene el mandato y el ministerio divino de conservar y de interpretar la palabra de Dios (DV, 12).

        • En el mismo sentido se expresa Juan Pablo II:

      • Otro criterio fundamental es la analogía del carisma de la inspiración bíblica con el misterio de la encarnación del Verbo:

        • Pues así como el Verbo sustancial de Dios se hizo semejante a los hombres en todo, excepto en el pecado, así también las palabras de Dios, expresadas en lengua humana, se hacen en todo semejantes al humano lenguaje, excepto en el error (DAS, 20; EB 559).

        • De modo semejante DV, 13: “Las palabras de Dios expresadas con lenguas humanas se han hecho semejantes al habla humana, como en otro tiempo el Verbo del Padre Eterno, tomada la carne de la debilidad humana, se hizo semejante a los hombres”.

        • Juan Pablo II lo desarrolla en los números 6 y 7 de su discurso a los miembros de la Pontificia Comisión Bíblica con motivo de la presentación del documento “La interpretación de la Biblia en la Iglesia”, el 23 de abril de 1993.

      • Un tercer criterio es la fidelidad a la enseñanza de los Doctores católicos, en especial de Santo Tomás de Aquino:

        • Parece digno de especial mención el que los teólogos católicos, siguiendo la doctrina de los Santos Padres, y principalmente la del Angélico y Común doctor, han explorado y expuesto -con mayor precisión y sutileza que solía hacerse en los pasados siglos- la naturaleza y los efectos de la inspiración bíblica (DAS, 19).

          • De manera particular es urgente nuestro tiempo estudiar y conocer íntimamente la doctrina y la visión de Santo Tomás por la necesidad de fundamentar de modo convincente y firme no sólo el status epistemológico de las ciencias exegéticas, sino también la misma posibilidad de una labor hermenéutica: en este trabajo de fundamentación han fracasado todas las corrientes filosóficas contemporáneas, incluida la metafísica heideggeriana de corte existencialista. Por este motivo Juan Pablo II advierte contra una forma actual de fideísmo: el biblicismo, “que tiende a hacer de la lectura de la sagrada Escritura o de su exégesis, el único punto de referencia para la verdad (Fides et Ratio (FR), 55). Y este fideísmo bíblico surge de no aceptar “la importancia del conocimiento racional y de la reflexión filosófica para la inteligencia de la fe (ibidem) . Solamente se supera este peligro de nuestros días recurriendo a la fundamentación racional de una metafísica válida (FR, 92 – 97), y sólo la metafísica tomista lo es, ya que “su filosofía es verdaderamente la filosofía del ser y no del simple parecer (FR, 44).

 


 

  • Estas son, sintéticamente, las principales enseñanzas del Magisterio de la Iglesia en relación a la naturaleza de la inspiración. Es claro que no pueden tomarse como esquemas u opiniones personales, hablando, por ejemplo, de teoría psicológica o esquema leonino (en alusión a la presentación descriptiva que hace la Providentissimus Deus del hecho inspirativo). Por el contrario, las intervenciones magisteriales son afirmaciones que mantienen toda su fuerza, y que más bien han de tomarse como puntos firmes a partir de los cuales ofrecer una explicación a las cuestiones aún abiertas (carácter comunitario de la inspiración, relación entre inspiración y verdad, etc.). De hecho, a las acusaciones de que han sido objeto en múltiples ocasiones muchas de estas enseñanzas magisteriales han seguido intentos inconsistentes y sumamente endebles de soluciones alternativas (Un ejemplo gráfico es la afirmación irónica con la que K. Rahner hace alusión a la exposición magisterial de la inspiración bíblica, especialmente en León XIII: “Esta interpretación aquí sólo insinuada de la inspiración de la Escritura puede también entenderse de tal manera que hoy no merezca necesariamente el reproche de mitología” (Curso fundamental sobre la fe [Barcelona 51998] 432), luego de lo cual presenta su teoría que suena más mitológica que la postura que critica (a pesar de la advertencia de que con esta teoría que él propone “aquí [no] sea posible invocar el auxilio de una teoría psicológica especial de la inspiración”, Ibidem). De hecho, autores que rescatan otros elementos de la teoría rahneriana, insisten no obstante en que “es confusa en su misma formulación básica” (A. Artola, La Escritura inspirada, Deusto-Bilbao 1994, 180)). Todo esto no hace más que estimular la acción de los teólogos y exegetas en orden a profundizar en el conocimiento de esta realidad admirable que es la inspiración de los Sagrados Libros.

 

 

Resumiendo

  • a) Se afirma que Dios es el autor de la SE (EB 23.26.28)

  • b) Se afirma que la razón de dicha autoría divina es que están inspirados por el ES (EB 32.42.45.64)

  • c) Se afirma a) y b) y se explica el fenómeno de la inspiración y el influjo de Dios en el hagiógrafo (EB 110.461.565)

 

  • En el año de la eucaristía (2005) podemos decir que al igual que el Espíritu Santo actúa ahora en la consagración de la Eucaristía, así en la SE a modo de una consagración de la historia de la salvación realizada bajo la especie de la palabra humana el misterio de la inspiración se hizo y se hace presente de algún modo.


3) Naturaleza de la inspiración

 

LA INSPIRACIÓN BÍBLICA ES UN INFLUJO SOBRENATURAL POR LA CUAL EL HOMBRE ES MOVIDO A COMUNICAR A LOS DEMÁS LAS COSAS QUE DIOS QUIERE COMUNICARLES, RESULTANDO ASÍ DIOS AUTOR PRINCIPAL DEL LIBRO Y EL HOMBRE AUTOR INSTRUMENTAL.

  • Como hemos visto:

    • Acerca de la naturaleza de la inspiración la SE nos dice:

      • - Se distingue la inspiración profética (que parece más divina e irresistible) de la escriturística (que parece más al modo humano)

      • - Se afirma la inspiración tanto del AT como del NT.

      • - Se afirma la autoría de Dios como principal y la del hombre al modo instrumental.

    • Los Santos Padres repiten casi las mismas ideas que aportaba la SE:

      • - el escritor es el instrumento vivo y racional de Dios (del Espíritu Santo). Dios es el autor de las Sagradas Escrituras (se afirma esto contra el planteamiento maniqueo de que el AT = mal y el NT = bien).

      • - La Sagrada Escritura es como un "dictado" divino, podemos decir que es como "la carta de Dios" a los hombres

 

  • El punto de inflexión en el asunto de la VERDAD (inspiración) de la Biblia fue el caso Galileo Galilei, tras el debate se concluyó una vez más que la Biblia no trata de hacer científicos sino cristianos, y lo que enseña lo enseña en base a nuestra salvación.

  • En la reflexión teológica posterior a Trento en torno a la naturaleza de la inspiración surgen dos tendencias:

    •  Algunos hablan de un dictado cuasi-mecánico (lo cual implica un no ejercicio ni del conocimiento ni de la voluntad humana) hasta de cada palabra, aunque el ES se adaptaría a las palabras que mejor conociera el hagiógrafo.

    • Y otros defendían la idea de que Dios aprobaba la obra humana en su sustancia sin más. Esta última idea fue rechazada por el CVII porque entonces la SE aunque tendría autoridad divina su origen sería humano (EB 62), es decir, no sería un libro sagrado verdaderamente.

    • Desde el Concilio Vaticano I hasta las encíclicas bíblicas se intentan soluciones de mediación aclarando que se puede ser el autor de un libro en dos sentidos:

      • 1) formalmente: que miraría al fondo (las ideas) y que bastaría esta forma de autoría para Dios; y 2) materialmente: que miraría a la forma y que haría referencia a la autoría humana.

    • La luz aportada por las llamadas encíclicas bíblicas ha sido determinante en la aclaración de la naturaleza de la inspiración.

      • Los descubrimientos de las ciencias naturales e históricas (s. XVIII-XIX) plantean una serie de dudas a las que León XIII sale al paso con la Providentissimus Deus (1893).

        • Algunos autores como Hulst hacían una distinción entre verdades doctrinales y contenidos profanos; de manera que la inerrancia se limitaba sólo a aquellos contenidos de fe y moral. La encíclica aclara que tal visión de la Biblia es artificiosa y que la inspiración divina es incompatible con cualquier error, sea religioso o profano.

        • La aportación de la encíclica en materia de inspiración es el planteamiento que hace de la distinción en tres niveles de actuación: el nivel de conocimiento, el de voluntad y el de ejecución (EB 110).

      • Otros autores, como Lagrange, recurrieron entonces a las “apariencias históricas”, según estos, el hagiógrafo se referiría a los hechos históricos o naturales desde las meras apariencias sensibles de los fenómenos sin referirse a la esencia de las cosas.

        • En 1923, es Benedicto XV, en Spiritus Paraclitus quien rehazará enégicamente esta interpretación.

        • La encíclica por su parte continua con la distinción de niveles y añade que lo que actúa a cada nivel sería: el lumen (en el conocimiento), la moción (en la voluntad) y la asistencia (en la ejecución).

      • Será, finalmente en 1943 (50º aniversario de la Providentissimus Deus), cuando Pio XII, al publicar la Divino Aflante Spiritu, abre un camino nuevo para dar salida a estos problemas: el de los géneros literarios. Reconoce en la SE una variedad de géneros literarios e invita al correcto uso de los mismos.

    • Más adelante, el CVII (Dei Verbum) insistirá en que la SE contiene la verdad para nuestra salvación y que conviene atender siempre a la intención de Dios y del escritor. Al mismo tiempo, anima a acercarse a este mundo de manera positiva; propone, y esto es novedoso, hablar más que de la inerrancia, de la Verdad de la Biblia y habla del estudio de los géneros literarios.


  • RESUMEN:

    • 1) Nos encontramos con una inspiración activa que emana de Dios como autor principal, se trata de una moción de Dios o acción positiva de Dios, es un don sobrenatural, un carisma que pertenece al orden de la gracia actual y se dirige al bien de la comunidad y no al bien particular del hagiógrafo, que actúa simultáneamente a la inscripción del libro porque Dios la da en el acto de escribir, y que es transitoria porque se da para ese acto de escribir y para nada más.

    • 2) y una inspiración pasiva (que se aplica al hagiógrafo). Esta inspiración pasiva que tiene influjo en el autor humano actúa en tres momentos: en el momento ideativo, en el momento volitivo y en el ejecutivo.

      • - Dios influye a nivel del conocimiento por medio de un lumen sobrenatural,

        • - no parece que sea en el momento de la recogida de materiales,

        • - si no en el momento del juicio teórico, es decir, en el momento de las ideas,

        • - más seguro es el influjo en el juicio práctico, es decir en la decisión de lo que se ha de escribir, y

        • - finalmente también intervendría en la forma literaria que adquiere el texto.

      • - También Dios influiría en la voluntad de forma directa, se podría decir que Dios físicamente toca la libertad.

      • - Finalmente influiría en las facultades ejecutivas de un modo positivo (no meramente negativo) y continuo, hasta el final mediante la voluntad y la inteligencia.

    • 3) Podemos señalar unos principios fundamentales que presiden la VERDAD de la Biblia:

      • a) la interpretación habrá de enmarcarse siempre en el proyecto de revelación y salvación que anima a la SE.

        • - para los contenidos filosóficos, la metafísica puede iluminar, sin olvidar que la finalidad no es la explicación racional sino la salvación.

        • - para los contenidos que corresponden a las ciencias naturales, conviene actuar con prudencia y evitar extrapolaciones de aquel tiempo al nuestro.

        • - para los contenidos históricos, más que la datación cronológica, geográfica o la crónica precisa del hecho, lo importante es destacar la relación de Dios con los hombres en la historia para su salvación; en este sentido se entiende la historia como misterio salutis.

      • b) Los géneros literarios son muy útiles de cara a desvelar la intención del autor pero no se deben presentar como la panacea que resuelve todos los problemas.

      • c) La revelación tiene un carácter progresivo, lo que explica la presencia de contenidos “imperfectos y temporales”.

        • - De hecho en el plano dogmático, la verdad de un texto aislado no es absoluta; la verdad de ese texto será proporcional a la luz de la que se disponía en esos momentos.

        • - En el plano moral, ocurre lo mismo, así puede entenderse el hecho de que en la Biblia se recojan: la costumbre del jerem, la matanza en el monte Carmelo en tiempos de Elías y la ley del Talión.

      • d) Finalmente, para imbuirse de la Verdad de cada uno de los textos:

        •  debe atenderse al contenido y a la unidad de toda la SE. Tal actuación evita la tendencia a considerar algo como definitivo cuando no lo es, y anima a la apertura y complementariedad.

        • atender a la Tradición viva y al magisterio de la Iglesia

        • atender a la denominada "analogía de la fe" (todo está unido porque en lo vivo todo es uno: oreja y rabo)

      • e) Finalmente hemos de tener en cuenta el valor perenne y la globalidad de la Biblia, es decir, al feed-back entre el NT y AT: in Vetere Novum latet, et in Novo Vetus patet.

 


 


¿QUÉ ES LA BIBLIA? LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS

  • Hemos hablado de la inspiración desde el punto de vista del autor (Dios y el hagiógrafo) y desde el punto de vista del libro inspirado (término de la inspiración). Según lo visto hasta ahora podemos decir que la Biblia es totus a Deo et tous ab homine. La Escritura no sólo contiene la Palabra de Dios sino que “es” ella misma la Palabra de Dios. A este respecto leemos en Dei Verbum:

    • Dios se ha revelado (cap.1) por la creación (que nos trae un mensaje de Dios) por medio de los Patriarcas y los Profetas (durante los siglos del AT y los años del NT) y se nos ha trasmitido de generación en generación (Tradición) y por inspiración al hagiógrafo escritor.

    • La Biblia es Palabra de Dios (11): Dios nos habla y deja por escrito su palabra, la Biblia es formalmente Palabra de Dios

    • La Palabra de Dios es viva y eficaz: viva porque nos salva y eficaz porque lo ha creado todo

    • La Palabra de Dios exige una respuesta (5); su Palabra nos interpela, es a la vez juicio y gracia (ej. pecadora y fariseos y Jesús). En orden a la creación la Palabra de Dios es absoluta y en el orden de la redención esta condicionada a la libertad humana. Las dos actitudes básicas que permiten desplegar la energía de la Palabra de Dios son la humildad y sencillez de corazón; es entonces cuando aparece en toda su fuerza transformante y salvadora.

    • La Palabra de Dios en la Iglesia y en la liturgia (10): la Biblia es interpretada auténticamente por la Iglesia en su Magisterio. La Iglesia ha tributado veneración semejante a la Biblia y a la Eucaristía (pan y palabra) (DV 21). La Iglesia emplea a cada paso la Biblia en su liturgia

    • La Biblia el libro del cristiano: su lectura, su celebración en la liturgia de la Palabra y la Biblia como norma de vida.

 


4) Extensión de la Inspiración

 

  • ¿HASTA DONDE ALCANZA LA INSPIRACIÓN DENTRO DE UN LIBRO INSPIRADO?

    Trataremos de averiguar también si afecta solo al contenido o si están inspiradas también las palabras además de las ideas.

    • 1) Empezaremos diciendo que la inspiración afecta a toda la Sagrada Escritura, no queda nada fuera de la inspiración. Así lo afirma:

      • El Magisterio: aunque no hay una declaración explícita, implícitamente lo afirma:

        • en los concilios de Trento (EB 45; Cfr. Dz 784) y Vaticano I (EB 62):

          • Si alguno no recibiera como sagrados y canónicos los libros de la Sagrada Escritura, íntegros con todas sus partes, tal como los enumeró el santo Concilio de Trento [v. 783 s], o negare que han sido divinamente inspirados, sea anatema. (Denzinger, (Dz)1809)

        • en Providentissimus Deus, 46 y 45 (EB 109): Ni se debe tolerar el proceder de los que tratan de evadir estas dificultades concediendo que la divina inspiración se limita a las cosas de fe y costumbres y nada más, porque piensan equivocadamente que, cuando se trata de la verdad de las sentencias, no es preciso buscar principalmente lo que ha dicho Dios, sino examinar más bien el fin para el cual lo ha dicho (PD 45).

        • también en Lamentabili de Pío X (EB 195)

        • y Benedicto XV en EB 467.

      • La propia SE: en cuanto que ni Cristo ni los Apóstoles establecen distinciones entre asuntos inspirados o no inspirados, importantes o secundarios, etc.; basta que esté escrito para que sea verdadero y es verdadero porque está inspirado:

        •  [17] No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirlos sino a darles su plenitud. (MATEO, 5)

        •  [17] Es más fácil que pasen el cielo y la tierra que caiga un solo ápice de la Ley. (LUCAS, 16)

        •  [39] Escudriñad las Escrituras, ya que vosotros pensáis tener en ellas la vida eterna: ellas son las que dan testimonio de mí. (JUAN, 5)

      • La Tradición: los santos padres enseñan unánimemente que toda la Escritura está inspirada.

      • La razón: el libro (cuyo autor principal es Dios e instrumentalmente el hombre) es todo él de cada uno de los autores, aunque de distinto modo, y también toda la SE está inspirada en cuanto que tiene por autor a Dios mismo toda ella y cada una de sus partes.

    • 2) En un segundo momento nos planteamos si la inspiración afecta tanto a las palabras como a los pensamientos o ideas de la SE.

      Parece por todo lo dicho que la inspiración afecta también a las palabras, géneros literarios, etc... Pero habría que determinar de qué modo le afecta:  ¿negativamente (es decir preservando de errores) o positivamente (moviéndole a seleccionar palabras y estilos o géneros literarios)? Veamos:

      • a) algunos atribuyen el pensamiento a Dios y las palabras al hagiógrafo:

        • - por ser más acorde al concepto del autor humano

        • - por que a veces intervienen redactores o secretarios

        • - por el fin mismo de la inspiración

        • - por las diferencias de los lugares paralelos

        • - por las distintas versiones de la Biblia

        • - por los distintos estilos que se emplean

        • - por las imperfecciones del lenguaje

        • - porque los hagiógrafos narran a veces el trabajo que les costó escribir y piden disculpas por los errores

        • - San Jerónimo y San Agustín insisten más en las ideas que en las palabras

      • b) Otros se muestran defensores de la inspiración también de las palabras (inspiración verbal: está inspirado tanto del contenido como de la forma; de hecho la inspiración de la forma se evidencia en la elección de Dios de un profeta concreto que es verdadero autor también; es decir escoge a ese profeta porque quiere inspirar por medio de su forma de expresión)

        • - según la noción filosófica de causa instrumental el efecto resultante, de la cooperación de la causa principal e instrumental, se debe todo entero a cada uno de ellas, aunque de distinto modo. Si las palabras se sustrajeran al influjo de Dios totalmente, sería el hagiógrafo su cusa principal y por tanto dejaría de ser instrumento. Lo que si podemos decir es que como instrumento libre escoge pero esta elección está inspirada.

        • - la sociología lingüística muestra la estrecha relación entre las palabras y las ideas; actualmente es unánime el criterio de que no se puede separar el pensamiento del lenguaje

        • - una prueba de la divinidad del texto escrito es todo lo que a lo largo de los siglos se ha podido deducir, sacar e interpretar de él

        • - La Tradición aunque no se planteó esta cuestión parece deducir que también las palabras están inspiradas, aparecen ejemplos de un instrumento musical que su música la saca de la partitura, etc.

        - c) Aunque no está resuelto el tema doctrinalmente, podemos decir que sí, que la inspiración afecta tanto al contenido con a las palabras.

        Las respuestas que podemos dar a las objeciones planteadas por los que la niegan son:

        • - Dios es el autor principal del libro, no solo un sugeridor de ideas

        • - los redactores y secretarios también participan de la inspiración del maestro. Incluso es correcto hablar de una dimensión comunitaria de la inspiración (que sería muy contraría a la idea de la inspiración colectiva)

        • - la inspiración tiene por finalidad no sólo comunicar unas verdades sino la de escribir un libro

        • - las diferencias de los lugares paralelos tan solo muestra que los textos han conservado su personalidad bajo la inspiración

        • - las distintas versiones son inspiradas en cuanto a su identificación con el original

        • - los distintos estilos y géneros sólo demuestra la distinta personalidad de los hagiógrafos inspirados

        • - lo mismo ocurre con las imperfecciones del lenguaje (dependerá de la mayor o menos calidad humana del instrumento)

        • - les cuesta escribir y se equivocan a veces porque son hombres

        • - las afirmaciones de San Agustín y San Jerónimo son un principio de interpretación no de inspiración

 

 


 


5) Resumen de las consecuencias de la Inspiración

 

  • 1) La Biblia contiene y transmite pura e incontaminada la Verdad que Dios quiso consignar en ella para salvarnos.

    • -SE: así lo afirma cuando dicen Cristo y los Apóstoles la expresión: está escrito (cf. Mt 4,4; 7,10; 21,13; Mc 1,2; Lc 2,23; Hech 13,29). En otros lugares encontramos expresiones similares en Lc 24,44; Mt 26,54; Jn 10,35; Hech 1,16

    • - Santos Padres: la Tradición en general así lo ha afirmado

    • - La teología medieval fue unánime en este planteamiento

  • 2) Haremos ahora una breve historia de las cuestiones bíblicas y sus consecuencias:

    • - Hasta la Divino afflante spiritus:

      • - Se termina con el concordismo entre ciencia-biblia al afirmarse que el objeto de la Revelación no es enseñar ciencias naturales sino alcanzar la salvación de los hombres (EB 106.338.468.551)

      • - Ante el problema, más agudo aún, del concordismo histórico-bíblico la solución vino por la teoría de los géneros literarios: entendidos como la forma de expresión que rige en un lugar o tiempo concreto. El sentido y verdad de un texto depende de la intención del autor, y esta intención se descubre analizando el género literario que utiliza.

    • - Desde la Divino afflante spiritus hasta el CVII:

      • - Se postula como principio hermenéutico el principio de los géneros literarios (saliendo de los límites de los problemas de historicidad)

    • - En el CVII con la Dei Verbum:

      • 1) se abandona la vieja problemática de la inerrancia bíblica y se aborda desde el punto de vista de la Verdad de la SE (DV 11).

      • 2) Para conocer que Verdad nos dice la SE conviene saber la intención didáctica del hagiógrafo (DV12)

  • 3) Principios fundamentales que podemos deducir de lo dicho hasta ahora:

    • a) Hemos de considerar la Verdad de la Escritura como causa nostra salutis. Es decir, Dios no solo se revela y nos salva sino que cuida de la integridad del mensaje y de que llegue hasta nosotros. Por tanto:

      • - La Verdad que se nos comunica es salvadora, es decir no se nos comunica al modo de las ciencias naturales.

      • - Por la Escritura vemos como se nos revela de un modo progresivo esta Verdad

      • - Hemos de aclarar que Verdad es distinto de inerrancia, pues algo puede ser verdadero aunque sea inexacto. Al igual que un problema que aunque tenga un pequeño error, el fondo está bien planteado y transmite la Verdad substancial del asunto.

      • - Por otro lado, siempre hemos de considerar la intención didáctica del autor sagrado, es decir, el género literario, estilo, etc.

    • b) respecto a la Santidad de la Biblia hemos de decir que al igual que a Dios le repugna el error (en base a que El es la Verdad) de igual modo ocurre con el pecado (El es la Santidad). Por eso la santidad de la SE es un efecto lógico de la inspiración. Igualmente hemos de admitir que la santidad al igual que la belleza admite grados y esta graduación es compatible la pedagogía divina

  • 4) Finalmente veamos una aplicación de estos principios a diversas cuestiones conflictivas:

    • a) Ya hemos visto la relación entre la Verdad bíblica y las ciencias naturales

    • b) También hemos considera la relación entre la Verdad bíblica y su historicidad:

      • - la idea básica es que la verdad bíblica sobre Dios es que se trata de un Dios verdadero, que es fiel a su alianza, en cuanto que realiza sus palabras y promesas.

      • - por otro lado son evidentes los límites de la verdad meramente histórica así como su objeto. Podemos ampliar estos límites admitiendo que la descripción de un hecho histórico (objetivo) puede estar subordinado a la experiencia vivida (subjetiva) por los hombres cuya historia queremos conocer.

      • - La revelación es histórica, precisamente porque Dios ha querido revelarse precisamente en el acontecer de un pueblo y de un tiempo; lo que se nos narra en la Biblia es el plan salvífico de Dios en cuanto realizado en el tiempo; es un relato histórico. Por tanto no podemos negar la verdad de la historia bíblica.

    • c) Acerca de la verdad bíblica y los géneros literarios debemos aclarar:

      • - Sobre el género literario: es una forma determinada de expresar las propias ideas en base a los modos vigentes en un tiempo y lugar determinados (es algo acorde con la naturaleza del espíritu humano).

        • - por medio del género literario conocemos la intención del autor y el valor de las afirmaciones que hace (DV,III,12)

        • - La SE admite cualquier género literario que no se oponga a la Verdad y Santidad de Dios (EB 566)

        • - ¿Admitiría entonces el gº literario denominado “mito”? Depende lo que entendamos por mito: si entendemos por mito lo que es una creencia respecto a la fe, o lo filosófico respecto a lo histórico no se aceptaría. Pero si por mito entendemos un relato que transmite y fija de un modo narrativo concreto acontecimientos históricos o un hecho concreto histórico, o la reviviscencia de los orígenes, un relato de un hecho real perteneciente a los orígenes, entonces sí.

      • - Los gº literarios empleados en las literaturas orientales más frecuentes son:

        • - las crónicas;

        • - las historias minuciosas;

        • - las historias generales o particulares;

        • - historias moralizadoras;

        • - relatos etiológicos;

        • - historias de héroes eponómicos;

        • - narraciones folklóricas;

        • - poemas épicos

        • - mitos

        • - tradiciones populares;

        • - midrash haggadico (hace una narración o relato);

        • - midrash halaka (interpretación normativa, hace una ley o camino a seguir)

        • - epopeyas;

        • - leyendas particulares,

        • ... etc.

 

 


A modo de resumen y de cara a comprobar si se ha asimilado el tema intentaremos responder a las siguientes preguntas y comprobar en el anexo I las respuestas:

  1. ¿La inspiración existe?

  2. De acuerdo, la inspiración existe. Pero ¿qué queremos decir con esta palabra? ¿de qué se trata? ¿Cuál es la NATURALEZA de la inspiración?

  3. Ahora nos preguntamos: este influjo carismático ¿hasta donde abarca? ¿Qué elementos podemos decir que está bajo él? ¿Cuál es la EXTENSIÓN de la inspiración?

  4. Finalmente ¿Qué consecuencias se derivan de la noción de inspiración divina de las Sagradas escrituras?